La Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (UE) (Ley de IA) es una de las primeras regulaciones vinculantes sobre inteligencia artificial (IA) en el ámbito mundial. Las autoridades europeas pretendían que sirviese de modelo para la gobernanza mundial de la IA, confiando en el llamado “efecto Bruselas”.
En un campo tan dinámico y transformador como la IA, la calidad de la regulación es un requisito imprescindible para tener influencia y servir de modelo. En este caso, la calidad incluye contemplar adecuadamente la mayoría de los riesgos críticos asociados al uso, el despliegue y la adopción de la IA.
Entre esos riesgos se cuenta el uso malicioso, que consiste en el aprovechamiento deliberado de las capacidades de la IA para causar daño. El presente análisis examina a fondo las disposiciones de la Ley de IA contra los riesgos que entraña el uso malicioso.
Los resultados revelan que la cobertura de los riesgos de uso malicioso en la Ley de IA es desigual: mientras que algunos riesgos se afrontan de manera directa, otros apenas se abordan de manera indirecta a través de otras normativas de la UE o sus Estados miembros, o bien recurriendo a distintas iniciativas internacionales. Al contener lagunas importantes, la Ley de IA menoscaba su propio valor como modelo mundial.
La dependencia de la regulación nacional o sectorial para hacer frente a esas carencias puede resultar coherente desde el punto de vista interno para evitar solapamientos y un exceso de celo regulador, pero presupone la existencia generalizada de principios comparables que se replicarán a nivel internacional, una premisa que podría ser errónea.
Por lo tanto, las instituciones europeas deben someter a la Ley de IA a revisiones periódicas para reforzar y completar su cobertura regulatoria. Sin embargo, iniciativas recientes como el Ómnibus Digital apuntan a una restricción de su ámbito de aplicación, con el consiguiente riesgo de perjuicio reputacional. Al mismo tiempo, la UE debería interactuar en el ámbito internacional echando mano de un relato renovado que reconozca las limitaciones de la Ley de IA a la hora de exportarla en su forma actual.
El Análisis completo en este enlace.
Publicado el 14 Abr 2026 //










