Estados Unidos sigue siendo pues, Estados Unidos. Nunca dejó de serlo. Nosotros en cambio, en el lapso de 48 horas, dejamos de ser, fuimos ellos, los otros, los vencedores y los vencidos…. Da lo mismo, es idéntico el juego.
DEMOCRACIA
Semana turística hemos tenido… Nos dimos el lujo de sentirnos hermanos
de los uruguayos y por una vez, no nos equivocamos al sentirnos anchos y ajenos
frente a los americanos. ¿Acaso no ha sido esa la voluntad, tantas veces
manifiesta, por gran parte de la sociedad y la dirigencia? Resultó extraño no
ver a los piqueteros festejando en Plaza de Mayo las enormes distancias que nos
separan de Estados Unidos. Ellos, los villanos. Nosotros, los mártires,
involuntariamente endeudados…
Pero henos aquí de nuevo. La realidad siempre saca pasaje de regreso, los
límites se tornan implacables. Atrás quedarán las horas de distensión jugando a
ver si Bush o Kerry nos harían más o menos mimos. Quizá sea mejor no tomar
conciencia del papel que hemos hecho creyéndonos partícipes de la contienda
electoral americana o ¿cómo volvemos del ridículo?
Mientras en el club americano algunos compatriotas -mimetizados con el
Tío Sam- se sentían ciudadanos del
país del Norte, los protagonistas de su propia historia emitían su voto y
retornaban al trabajo. La democracia no la hacían ellos sufragando. La
democracia se hacía a sí misma más allá de obligaciones cívicas, al margen de
toda estadística y lejos de escándalos, conspiraciones y empecinamientos
ciegos.
Pero no hay paraísos terrenales, es cierto. Hay sí, países serios. Hay
democracias sin eufemismos, federalismos sin dependencias, y antagonismos que
terminan una vez que se sabe quién resultó electo.
Estados Unidos sigue siendo pues, Estados Unidos. Nunca dejó de serlo.
Nosotros en cambio, en el lapso de 48 horas, dejamos de ser, fuimos ellos, los otros,
los vencedores y los vencidos…. Da lo mismo, es idéntico el juego.
Acá, espera un Presidente que no impuso un “progresismo” como Tabaré
(Pretensión de unos cuántos, hacer creer que, cruzando el charco, nos han copiado) En rigor, Tabaré
Vázquez, más allá de que pueda o no gobernar bien, asume el poder tras
conquistar a un 50% del electorado uruguayo. A su vez, los votos de John Kerry y
los de George Bush tampoco fueron prestados…
En la Argentina, el jefe de Estado en cambio, se erigió amo y señor con
apenas un 22% de voluntades ¿”en contra de” o a su favor?
Para quienes buscan semejanzas y diferencias, tal vez este dato sea un
buen punto de partida para no perder el rumbo de lo que se analiza.
Pero las urnas detrás de las fronteras ya están cerradas y en casa,
todavía, no sabemos si hay un intruso de carne y hueso andando a sus anchas por
la urbe de cemento o si acaso se trató de uno de esos personajes de Pirandello
que, en busca de un autor, cayó preso de la imaginación maniquea de un
funcionario sureño…
En casa, nos están poniendo ya los adornos navideños por que no hay
tiempo que perder y es compulsivo también el espíritu de festejo. Además, papá
espera para llevarnos a la cama y hacernos dormir con un nuevo cuento. Entonces,
ingenuos o inmaduros, tratamos de pispiar a ver si la historia es de orientales,
de magos, príncipes o embusteros…
Hasta que no estemos prestos con traje de sueños y bien dispuestos, no
habrá sorpresa.
-“A ver… adivinen”-, desafían los
duendes y los renos. Y es que si no nos portamos bien nos dejan sin la buena
nueva, sin regalo y sentenciados a ver sólo el árbol de Navidad que el 24 de
diciembre alzará en Plaza de Mayo, Hugo Moyano ¿Vestido de Papá
Noel?
Algunos medios están empaquetados simulando ser el obsequio que, distan
sustancialmente de ser.
Papá se demora en la lectura…, si nos dormimos antes de tiempo quizá le
evitemos el trabajo de contar maravillas que se apagan apenas comienza el día.
Los siete enanitos no salen del bosque sino de los ministerios y distraen
porque hoy justo hubo otro secuestro. Ellos consideran que es mejor hacer caso
omiso a aquello….
Entonces nos preguntan si Bin Laden tuvo la culpa del triunfo de Bush o
nos entusiasman augurando qué, en una de esas, un emperador con ojos rasgados
nos redime del Fondo Monetario, ogro malo que se viste de lobo feroz para darnos
miedo…
Se acabaron las vacaciones. Volvimos del Este y también del Norte. O al
menos, hemos de volver antes de que den las doce y la Casa Blanca devenga
rosada, los estados federales se transformen en feudos con caudillos maniatados,
Hollywood se reduzca a un estudio de filmación puntano o la gran ciudad se
entregue a ejércitos de cartoneros que encuentran consuelo en las bolsas de
supermercados. Aquellas que, un ex mandatario, les separó para que pudiesen
“trabajar” mejor…
Mientras aguardamos la “novedad” prometida, el “dulce” tan anunciado, al
menos analicemos cuántos países alcanzaron la prosperidad y el crecimiento con
sólo escuchar de pronto, a un presidente diciendo… –“Había una vez, un oriental muy bueno que
regalaba 20 mil millones de dólares a un pobrecito pueblo `condenado al
éxito…´“