Es la pregunta que se hacen la mayoría de analistas en Europa. Lo cierto es que Blair no se muestra intransigente con el mantenimiento del “cheque” británico, por más que ese mensaje se haya divulgado con profusa intencionalidad desde determinados medios de la Europa continental.
El Reino Unido inicia su presidencia de turno de la Unión Europea
El gobierno británico llega al cargo en un momento en que existen evidentes diferencias entre los países de la unión en varios temas cruciales. Además, el primer ministro británico, Tony Blair viene de varios desencuentros públicos con su homólogo de Francia debido a divergencias sobre políticas europeas.
El rol del presidente de la UE, según la BBC, es de organizar las labores de la Comisión Europea, y sus respectivos comités, para los diferentes acuerdos que se logran entre los países. Pero, también le corresponde tender los puentes que sean necesarios de existir desacuerdos entre los miembros del bloque.
Justamente esto hace, si se quiere, que la presidencia británica sea particular, ya que el Reino Unido ha estado justamente en el centro de las divergencias, junto a Francia y Alemania en los últimos días. Por ello, quizás su principal reto, afirma la BBC, en términos generales, es recuperar la armonía entre los socios para evitar trabas a su gestión. La pregunta, obviamente, es ¿lo logrará?.
Agenda espinosa: el presupuesto y los subsidios agrícolas de Francia
El presupuesto de la UE será el primer tema que deberá afrontar la nueva presidencia. El Reino Unido aspira lograr que el proyecto para 2007-2013 se apruebe antes de que termine el año, pero para ello deberá lograr consenso en áreas claves. Francia quiere que se mantengan los subsidios agrícolas, y una reducción en el reembolso que reciben las arcas británicas por su aporte al presupuesto.
Sin embargo, el gobierno de Blair se encuentra en el otro lado de la acera: rechaza los subsidios y defiende el reembolso que recibe, siempre que no se haga una profunda reforma del presupuesto comunitario.
¿Impulsará el Reino Unido las reformas que necesita la UE?
Es la pregunta que se hacen la mayoría de analistas en Europa. Lo cierto es que Blair no se muestra intransigente con el mantenimiento del “cheque” británico, por más que ese mensaje se haya divulgado con profusa intencionalidad desde determinados medios de la Europa continental. Está dispuesto a ceder si Europa reconsidera el absurdo de destinar el 40 % de su presupuesto a la Agricultura, sector de ínfimo peso en el PIB comunitario. El Comisario europeo de Comercio, el británico Mandelsón, ya anunciaba esta semana el contrasentido creciente de las políticas comunitarias y el absurdo proteccionismo que impera en sectores estratégicos (Ver Diario Exterior del miércoles)
Conseguir un acuerdo es arto improbable habida cuenta de la posición de Francia y Alemania. Pero analistas consultados por DE opinan que Blair debería ejercer una presidencia agresiva y profundamente reformista y que, además, “no tiene nada que perder”.
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