Democracia
Bajo las dos fotos, una noticia a tres columnas titulada “Una oleada mortal” comenzaba, “Hace un año y medio, en el primer aniversario de la ocupación americana de Irak, la cifra de muertos de las tropas americanas crecía. Desde entonces, ninguno de los hitos políticos o estrategias militares proclamadas por funcionarios norteamericanos a los cuatro vientos han logrado reducir la cifra de muertos”.
El artículo acerca de la cifra de muertos continúa en un desplegable a dos páginas dentro del periódico, que detalla en profundidad el recuento de cadáveres, incluyendo una tabla de los muertos que ocupa la mitad de la página y un mapa de Estados Unidos que muestra donde vivía cada soldado. En otras palabras, traigamos la guerra a casa[1]. Frente a las tablas, y continuando la noticia de portada, el titular reza “Faluya marca división”. La “división”, tal como la ven los editores del Times, no es la batalla de Faluya, que destruyó el principal fuerte terrorista con diferencia en Irak y que abrió el camino a las elecciones democráticas, sino el “hecho” de que la cifra de soldados americanos muertos sólo se ha “acumulado” desde Faluya. Por sí esta repetición machacona de un hecho simple que carece en sí de significado (¿por qué no la cifra de muertos de 1999, o la del 2001?) no fuera bastante, el Times dedica otra página completa a continuar la noticia de la “Oleada mortal” (nuevo titular: “Estados Unidos ante obstáculo imposible en la Guerra de Irak: 2000 muertos”) y una columna de interés humano (“La vida vuelve a florecer donde se perdió”) acerca de una de las bajas. En total, el Times dedica 23 columnas de periódico a una cifra de bajas que carece de significado en sí misma, y que es inferior en dos años a la cifra de americanos muertos el 11 de Septiembre en 10 minutos.
Enterrado por los redactores del Times en una noticia a tres columnas en la página 6 (continuada en la página 7) se encuentra el punto siguiente: “Constitución de Irak ratificada por amplio margen en el recuento final”. ¿Qué es esto? El mismo día en que un voluntario americano moría en Irak, se informaba del recuento final de los votos acerca de la nueva constitución iraquí. He aquí las noticias en las que el Los Angeles Times se emplea tan diligentemente en enterrar y derribar: casi el 70% del pueblo iraquí votaba para aprobar la constitución más democrática de todo el mundo musulmán — ¡y de la historia entera de 1300 años del propio islam!
El margen de victoria de la nueva constitución iraquí fue de 4 a 1. Además, la mayoría de los sunníes, que habían boicoteado las elecciones previas, esta vez votaron. Esto son noticias históricas en sí mismas. Los sunníes habían oprimido a los chi´íes y a los kurdos durante los cuarenta años previos, bajo la tiranía de Saddam. Eran un mar de población en el que nadaban los terroristas sunníes. Pero ahora votaban en unas elecciones patrocinadas por los “ocupantes” – el enemigo, nosotros. En otras palabras, la noticia es que la mayoría de la población de un país del que cada negacionista de la izquierda ha proclamado que es incapaz de albergar una democracia y que acusa nuestra “ocupación” se ha unido ahora a la comunidad política que hemos creado en Irak. Sí, los sunníes rechazaron la constitución. Pero al votar, acordaban debatir y pactar sus detalles – pactar los detalles de su nueva democracia — en las próximas elecciones.
Es decir, ésta fue una victoria de la libertad en Irak, una derrota de los opositores terroristas a América y a la democracia en Irak, y un gran impulso a la seguridad de los americanos en Estados Unidos. Pero aún así, al informar de los sucesos del 26 de octubre, los editores del Los Angeles Times (y – para ser justos — del New York Times y del resto de los medios norteamericanos más emblemáticos) se empleaban a fondo para ocultar estos hechos trascendentales e invertirlos en la dirección opuesta.
En cuestión de dos años, con menos pérdidas de vidas de las sufridas el 11 de Septiembre, América ha liberado a 25 millones de iraquíes, puesto fin a la tiranía más atroz del siglo XXI, inflingido terribles derrotas a nuestros enemigos terroristas y creado la primera democracia de la historia del islam.
Las palabras del Presidente – del comandante en jefe de América – ridiculizadas por el Times eran 100% acertadas: “Irak ha hecho un progreso político increíble de la tiranía a la liberación pasando por las elecciones nacionales”. Gracias a George Bush y a nuestros hombres y mujeres movilizados. Pero la edición del 26 de octubre de 2005 del Los Angeles Times está diseñada para hacer mofa de su liderazgo y sus palabras y volver a los americanos contra la guerra en favor de la libertad iraquí. Qué vergüenza. Qué desgracia. Qué tragedia para nuestra nación.
[1] Bring the war home, el lema de los movimientos comunistas americanos detrás de los “pacifistas” para llamar a la guerra contra el gobierno en casa, tanto en Vietnam como en Irak; está haciendo un juego de palabras.
















