Oriente Próximo, Política

Irán: ¿Otro líder “moderado”?

Irán ha elegido una vez más a un líder “moderado”, tal y como nos están contando las noticias. ¿Cuántas veces hemos oído esto antes?

La elección para la presidencia del clérigo musulmán Hasán Rohani, un candidato al que en los días previos a la votación no se le concedía casi ninguna posibilidad de victoria, ha causado una explosión de fiestas y celebraciones en las calles de Irán.

Sin embargo, las celebraciones ciertamente se tienen que ver en su contexto. El jefe de la oficina en Teherán del New York Times, Thomas Erdbrink, uno de los pocos periodistas occidentales que consiguieron cubrir y tuitear sobre las elecciones desde dentro de Irán, indicó que Rohani es más un infiltrado que un moderado. “Esta vez, el mayor nivel de tranquilidad por parte de la teocracia y de la Guardia Revolucionaria está marcando una pauta distinta”, informaba CBS News de forma casi emocionada. Y sí, hay una razón para ese nivel de tranquilidad. Cualquier persona ajena a la zona de tranquilidad del régimen fue eliminada antes incluso de que las votaciones tuvieran lugar.

Aunque ayer, en su primera conferencia de prensa, Rohani prometió un nuevo enfoque del programa nuclear de Irán y de las relaciones con la comunidad internacional, rechazó suspender el enriquecimiento de uranio y condicionó cualquier nuevo enfoque a la garantía por parte del gobierno de Estados Unidos de que se mantendrá fuera de los asuntos internos de Irán. Estados Unidos “debería dejar de interferir en los asuntos nacionales de Irán, respetar sus derechos y frenar las intimidaciones”, declaró Rohani, según Erdbrink.

También se debe recordar que el régimen iraní, todavía controlado por el ayatolá Alí Jamenei, llevó a cabo un enorme esfuerzo por encarcelar o exiliar a cualquiera susceptible de disentir de la línea oficial aprobada antes incluso de que se celebrasen las elecciones el pasado viernes. La oposición iraní, su Movimiento Verde, sencillamente ha sido demasiado golpeada y perseguida como para dirigir en esta ocasión cualquier protesta importante. En realidad, después de las elecciones presidenciales de 2009, no se ha dejado nada al azar.

Como se ha indicado, pocos extranjeros pudieron cubrir el evento, pues las solicitudes de visas fueron ignoradas o denegadas. Además, los disidentes, internautas y periodistas iraníes fueron objeto de enérgicas medidas durante estos últimos meses, a modo de preparación de las elecciones. El régimen iraní se está haciendo cada vez más experto en el control político, lo que no significa que se esté volviendo más democrático o menos peligroso. 

Este artículo ha sido publicado en Heritage.org 
Y también:

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú