En un país medianamente serio, no se comprendería a un presidente que borra con el codo hasta lo que se ha escrito ayer.
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Viernes, 13 de marzo 2026
En un país medianamente serio, no se comprendería a un presidente que borra con el codo hasta lo que se ha escrito ayer.
Opinión: Gabriela Pousa
“Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos” Jorge Luis Borges (Por
ahora, los muertos pueden opinar aunque no podemos nosotros, opinar sobre
ellos…)
En la Argentina, la política se ha transformado en una suerte de
quiniela donde amateurs – creyéndose especialistas – se rigen por pálpitos,
revelaciones esotéricas, antagonismos o porfías. A su vez, muchos medios de
comunicación, afanosos de primicia, más que informar, pronostican y mandan
señales equívocas. En otras ocasiones, intereses oscuros, los reducen a meras
herramientas de sectores oportunistas.
“La Argentina ha comenzado ayer a
resolver la monumental crisis política que abrió la renuncia de Fernando de la
Rúa. A pesar de las derrotas nacionales y del sufrimiento social, la gente de a
pie prefirió confiar en su sistema político clásico, con un dirigente político
clásico que pertenece a un partido clásico” Comenzaba diciendo la nota en la
portada de un matutino porteño, el 26 de Mayo de 2003.
Diecisiete meses
después, la crisis sigue abierta a pesar “del sufrimiento social” y aunque la
gente haya tomado asiento, cansada de esperar.
El “dirigente político
clásico” debió haber sido una alucinación de periodista trasnochado o la
esperanza que devino hastío y, en el peor de los casos, hartazgo. Y llamar al
peronismo “un partido clásico”, suena a desvarío o a un exceso de dote
artístico. El clasicismo justicialista atrasa en lo fundamental y adelanta en lo
mítico. Al 17 de Octubre, sin ir más lejos, se lo festejó el viernes 15. Y a la
Plaza de Mayo se la reemplazó por un estadio. Ahora bien, ¿qué pasaba si el PJ
no convocaba masas como lo hicieran transversales, unos días antes? ¿Cantidad es
mejor que calidad? ¿Qué sucedía si se chocaban peronistas con piqueteros? ¿Y
qué, si se chocaban entre ellos? Preguntas todas, hechas al silencio…
Sin
embargo, no es sólo un acto o un artículo periodístico lo que marca la línea
divisoria entre la Argentina que no es (cabalmente descripta por la demagogia
oficialista), y el homónimo escenario donde nos movemos a diario. A la primera,
sólo parecen habitarla ministros y funcionarios. El resto quedamos limitados a
la otra: esa donde la mitad de la población se encuentra bajo el nivel de
pobreza, donde la cuarta parte vive en la indigencia y una de cada cuatro
personas es un desocupado estructural… Aquella en la cuál, a pesar del
despilfarro del gasto público y lo que se dice destinar a subsidios (más de 3500
millones de pesos anuales), la ayuda es insuficientes para dar un paliativo a
todos los hogares necesitados. Y es que, los de la otra Argentina han
descubierto que, el fenomenal negocio de la miseria, es el más redituable,
electoralmente hablando.
Así, un estudio del Instituto para el Desarrollo
Social Argentino (IDESA), realizado sobre la base de la Encuesta Permanente de
Hogares del INDEC da cuenta que, del total de hogares urbanos que recibe Planes
Jefes y Jefas de Hogar -es decir, cerca de 200.000 -, no es pobre. De ese total,
un 25% de los beneficiarios está inactivo y admite no interesarse en buscar
empleo, un 15% trabaja por su cuenta, un 6% es asalariado no registrado, y un 5%
recibe más de un plan. No parece desatinado considerar que esta situación
degenere en la conversión de ciertos “jefes” en servidores de punteros
políticos. (Léase: Luis D´Elía y sus hombres colmando el “Luna Park” porteño en
un gesto de obsecuencia al kirchnerismo)
En apariencia, es factible
deducir que el “manopulite” del gobierno consiste en una administración donde el
clientelismo no quede erradicado sino convenientemente arraigado. Únicamente con
esta metodología, puede entenderse que, Waldo Farías, ex ministro de Economía de
Santa Cruz y titular de Lotería Nacional, sea el candidato propuesto por el
Primer Mandatario, a director del BCRA cuando está calificado como deudor
incobrable en esa misma entidad.
LA OTRA ARGENTINA
En la otra
Argentina, donde hay ministros que -ante la crisis- necesitan descansar en un
SPA o un funcionario busca superpoderes para asegurarnos “el bienestar general”,
las cosas son diferentes. Secuestros, asesinatos, violencia en general, obedecen
sólo al inconsciente colectivo, son “sensaciones” que se esparcen en la
sociedad. Allí, el ascenso social es inmediato. Se puede pasar de piquetero a
asesor presidencial en un santiamén. Basta con saquear una comisaría cuando el
primer mandatario está de gira, de manera que – en la distracción -, la gente no
advierta que ese mundo hincado a nuestros pies, no es más que un
engaño.
En un país medianamente serio, no se comprendería que el
Presidente, ande gritando: “Los organismos de crédito deben respetar lo firmado”
si, puertas adentro, se borra con el codo hasta lo que se ha escrito ayer.
(Véase sino, el humor que mantienen los depositarios de futuro en las AFJP) Sólo
falta que el gobierno trate de endilgar a éstas, el monopolio de la culpabilidad
y guardarse para sí, el don de la inocencia. Vieja y vana
estrategia.
Inexorablemente han conseguido partir en dos al país o hay
dos países distintos. Cuál es el final de uno y cuál el principio del otro
resulta incierto… Sólo sabemos que allí, donde termina la razón comienza la
Argentina, a pesar de todo, a pesar de sí misma. En ese desconcierto, el jefe de
Estado puede pasearse, a lo largo y a lo ancho de la geografía, anunciando obras
públicas aun cuando, del dicho al hecho, no se ha avanzado ni siquiera un ápice
del largo “trecho”.
Así, en Argentina, la de este lado:
-Hay un
gobernador que admite que el Estado es impotente frente a los secuestros y se
cruza de brazos.
-Hay un ministro de seguridad que ataca a la víctima y se
desentiende del victimario.
-Hay un caudillo como Eduardo Duhalde que, el 25
de Mayo del 2003, dejaba “para siempre” la política y hoy despliega sus
estructuras partidarias para pasar a presidir nuevamente el justicialismo
bonaerense.
-Hay un Estado ausente que cercena a los hospitales públicos
-sumidos en paros-, pero encara campañas publicitarias aduciendo que la salud es
lo prioritario. -Hay un violador serial en Córdoba y la “solución” es realizar
estudios de ADN a 12 mil uniformados.
-Hay una causa por contrabando de
armas donde el prófugo aparece en el momento indicado, y finalmente es el
magistrado quién termina acusado.
-Hay una seguidilla de robos y los
delincuentes son “presos” con domicilio en Devoto.
-Hay un Poder Legislativo
adjudicando once cargos por mal desempeño en sus funciones a un Ministro de la
Corte pero, desde el Poder Ejecutivo, el Presidente mismo, dictamina falta de
motivos para enjuiciarlo, “busca tenerlo de aliado”.
Paradoja:
Los
mismos cargos fueron sin embargo, los avalados para anteriores reemplazos… -Hay
un escándalo mayúsculo en Entre Ríos tras la desaparición de una menor pero
justo cuando se estaba involucrando al poder, la causa queda sin juez.
-Hay
un Ejército a cargo de un de un ordenanza que pierde el cetro en el propio
despacho y se especializa en descolgar cuadros. -Hay Policía pero se nos
advierte que “es mala” o directamente, no alcanza aunque niegan que haya
aumentado la delincuencia urbana.
-Hay un Estado debilitado pero se auto
erige empresario.
-Hay planes de educación a granel, pero la violencia
escolar obliga a los docentes a capacitarse en el léxico de Marilyn Manson para
“contener”…
En la Argentina en cuestión, abundan también polémicas
vacuas quizá, formando parte de algún Plan (¿Será el “Plan fomento del diálogo
familiar?”) Los planes en el kirchnerismo no atienden métodos anticonceptivos,
se multiplican en plazos de 24 -48 horas. Vivimos así, en el reino de la
planificación. ¿Lo concreto? Lo concreto aún no sé planificó.
Y queda la
deuda reestructurándose, entre verdades a medias y ofertas con cláusulas
encubiertas. Mientras, 36 millones de argentinos esperamos en la sala contigua
al quirófano. De pronto, sale un médico sonriendo porque el paciente está fuera
de peligro pero detrás, otro nos palmea el hombro y nos dice con tono adusto:
-“Lo siento mucho” Y quedamos en Babia esperando el 30 de febrero o el 1° de
noviembre para que nos festejen, el santo de los inocentes.
Lo demás es
parte del viejo circo: Kirchner que no confía en Duhalde. Sabe que cuando el
bonaerense le guiña un ojo, es elevado el costo. Y Duhalde que duda pero no
retrocede. Mas el 2005 es año electoral y ambos coinciden en lo que aquello
puede implicar.
En épocas de Carlos Menem, bastaba que salieran a
desmentir cambios en el gabinete para que se renovaran los rostros. Con
Kirchner, basta que salgan a dar apoyo a algún funcionario para ratificar que,
con aquél, las cosas no andan en absoluto bien. La última semana, sucedió con
Felipe Solá, León Arslanian, Aníbal Fernández y dos o tres más.
Puede
que al Gobierno se lo vea bien… pero al gabinete no se lo ve. ¿Y al país? Hacia
el país, directamente, es mejor no ver. Pero, en la voz oficial, todo sigue
bien. Al menos, es lo que dicen. El jefe de Estado enfatiza: “Por eso les digo
que podemos hacer un nuevo país. Estamos en el infierno, subiendo la escalera”
Hete aquí el gran crecimiento argentino: Subimos… Claro que, en el infierno,
arriba es dónde se concentra más calor, quemarse es seguro y también veloz.
OTRO IDIOMA O EL SECUESTRO DE LA REALIDAD
“La Argentina está
volviendo a crecer porque crece el consumo, crecen las exportaciones, crecen las
importaciones y poco a poco empezamos a demostrarle al mundo que somos un país
serio, respetable, con justicia, con equidad, con trabajo y con inclusión social
(…)” Néstor Kirchner, durante el Acto donde presentó el Acuerdo y Contrato para
caminos provinciales en Córdoba.
Es subestimar al lector, agregar algo
más… Para eso, hay medios de sobra capaz de sostener que revolver la basura es
estar ocupado, que baja el costo de la canasta básica cuando todos los precios
están en alza, y que vivimos en democracia.
¡Democracia! Esto último los
dirigentes también, lo repiten a diario. El mismo Duhalde que hoy habla de
injerencia de las FARC – consecuencia de la ideología setentista avalada por el
jefe de Estado- y molesta sosteniendo que las FFAA deben cooperar a erradicar la
inseguridad, se fue de la Rosada un año atrás afirmando que: “Pasamos al
gobierno con más votos de la historia. Si el balotaje se hubiese concretado, el
presidente electo tendría más del 60% de los votos” Al parecer los compró y se
quedó con la bronca por no poder utilizarlos… De lo contrario, ¿de dónde saldría
el 60% de los sufragios?
Extraño régimen democrático que admite dos
últimos presidentes, no electos por la mayoría de la gente. Extraña democracia
sin libertad, con una bancada oficialista negando el pedido a favor de la
transparencia en materia informativa, pero obligando a ajustarse cinturones de
seguridad cuando es más peligroso caminar por la ciudad. A fin y a cabo, cada
uno tiene en sí mismo, la responsabilidad de cuidar su vida sin que el Estado lo
obligue a conducir atado. En una democracia de verdad, los hombres son libres
para donar sus órganos a voluntad.
¿De qué democracia hablarán cuando de
los tres poderes institucionales, sólo uno puede administrar, legislar y
ajusticiar? El Ejecutivo condenó desde el vamos a militares, sin distinción en
el desempeño de su labor y absolvió impunemente a subversivos y terroristas. Los
mismos que ahora recibirán el dinero del pueblo cuya sangre hicieran derramar.
¿Premio a la violencia y castigo a lo ejemplar? ¿Dónde está la democracia?
¿Cuándo la devuelven? No se puede más…
ULTIMO MOMENTO
Ningún cable
de agencia ha explicitado qué cantidad de efectivos de seguridad patrullan las
calles de la República en su búsqueda. Fuentes extraoficiales aseguran que los
secuestradores no se han comunicado para pedir rescate. A pesar de que se han
pagado, hasta la fecha, cifras incalculables, no han proporcionado aún pruebas
de vida.
La Democracia lleva así, ¿días, meses, años? en manos de los
delincuentes. Un secuestro siniestro del que, sin embargo, nadie quiere hablar…
Buenos Aires, 18 de Octubre de 2004.-… ARTICULO 1º Niéguese por
improcedente el pedido de paradero solicitado. ARTICULO 2° – Regístrese,
comuníquese y archívese.- ¿Poder Ejecutivo Nacional?
(*) Analista
Política. Licenciada en Comunicación Social (Universidad del Salvador) Master en
Economía y Ciencias Políticas (ESEADE) Sociología del Poder (Oxford) Queda
prohibida su reproducción total o parcial sin mención de la fuente.
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