En una nueva encuesta de investigación hecha pública esta semana, Barna Group ha hallado que más de ocho de cada diez americanos (84%) no se han percatado de que la pobreza mundial se ha reducido drásticamente en décadas recientes.
En una nueva encuesta de investigación hecha pública esta semana, Barna Group ha hallado que más de ocho de cada diez americanos (84%) no se han percatado de que la pobreza mundial se ha reducido drásticamente en décadas recientes.
Este muestreo a nivel nacional revela que la mayoría de los americanos (67%) cree falsamente que la pobreza mundial en realidad ha aumentado. Al contrario que los encuestados de más de 40 años, los miembros de la Generación Y son los más optimistas sobre el fin de la pobreza extrema y los más entusiastas a la hora de actuar.
El auge de la libertad económica y el descenso de la pobreza extrema en todo el mundo han sido examinados en profundidad durante más de 20 años por la Fundación Heritage y el Wall Street Journal en el Índice de Libertad Económica.
Un trabajo presentado dentro del Índice más reciente, titulado “El antídoto contra la pobreza: la libertad económica, no la dependencia del gobierno” señala que:
La libertad económica ha hecho más por las personas pobres de todo el mundo que cualquier programa social o cheque de asistencia social financiado por el contribuyente.Este sistema basado en la libertad individual, la propiedad privada, el gobierno limitado y las regulaciones igualmente limitadas ha mejorado la vida de millones de personas en todo el mundo.
Como se muestra en el siguiente gráfico, estos descubrimientos del Índice han quedado respaldados por los datos económicos de fuentes reconocidas internacionalmente, incluido el Banco Mundial.

A pesar del retroceso efectivo de la pobreza entre millones de personas de todo el mundo en décadas recientes, las actitudes de muchos americanos siguen siendo cínicas. La encuesta nacional Barna Group muestra que dos tercios de los adultos de Estados Unidos (68%) no creen que sea posible acabar con la pobreza global dentro de los próximos 25 años.
¿Hay lugar para la esperanza en este nuevo estudio? Parece que son los americanos más jóvenes, especialmente aquellos activos dentro de las comunidades religiosas locales, los más optimistas respecto a una gran reducción de la pobreza extrema y además están impacientes por actuar. Como indica Barna Group:
Los cristianos practicantes de menos de 40 años son los más optimistas respecto a acabar con la pobreza extrema, creyendo cerca de la mitad (48%) que es posible acabar con ella en los próximos 25 años…
Además, más de cuatro de cada diez cristianos practicantes de menos de 40 años (44%) están firmemente de acuerdo con que los cristianos tienen una responsabilidad especial a la hora de ayudar a solucionar la pobreza mundial.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR