El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, defendió ayer su gira de seis días por Africa tras visitar el “modélico” Centro de Investigación de Salud en Manhiça (CISM, en el centro de Mozambique), fruto de la contribución española, en respuesta a las críticas vertidas por el PP por su ausencia en la reunión preparatoria sobre perspectivas financieras de la Unión Europea.
Defendió su viaje y propone multiplicar la ayuda a los países africanos
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, defendió ayer su gira de seis días por Africa tras visitar el “modélico” Centro de Investigación de Salud en Manhiça (CISM, en el centro de Mozambique), fruto de la contribución española, en respuesta a las críticas vertidas por el PP por su ausencia en la reunión preparatoria sobre perspectivas financieras de la Unión Europea.
“Esta mañana al levantarme he reflexionado sobre los desafíos de Europa y el continente africano”, declaró a la prensa tras visitar el CISM. “Todos están viendo aquí el sufrimiento, la contribución, los verdaderos problemas de la humanidad. Quien tenga catadura moral y compromiso ético, comprenderá lo importante que es acercarse a ellos, identificar los obstáculos y modestamente tratar de ayudarles”, añadió.
“Hace falta recursos de Europa, que las perspectivas financieras tengan una dotación y ambición europea para ser más solidarios en el mundo”, prosiguió el ministro. “El Gobierno español lo que está intentando es que haya una atención de Europa hacia Africa, para comprometerse y avanzar en una nueva relación”, agregó.
Moratinos visitó ayer el CISM, donde un equipo de científicos españoles dirigidos por Pedro Alonso lleva a cabo una investigación pionera para la elaboración de una vacuna contra la malaria. “Es un centro modélico, emblemático, un concepto de hacer proyectos integrales donde el tratamiento, la formación y la investigación se encuentran con toda la capacidad tecnológica y de innovación adecuada”, declaró.
“Para España y el Ministerio de Asuntos Exteriores es un enorme orgullo comprobar cómo los cooperantes españoles, la intervención española al lado de las autoridades y la sociedad de Mozambique, están trabajando en un concepto innovador y con enorme esperanza de vida”, manifestó el ministro.
Mozambique es el primer receptor de ayuda de la cooperación española en el África subsahariana y muestra de ello es la iniciativa que tuvo la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) en 1996 con este proyecto de Manhiça. A raíz de los primeros resultados de la investigación, el CISM ha recibido el apoyo de otros donantes como la Fundación humanitaria que presiden Bill Gates y su esposa, ya que los ensayos de vacunas en niños de corta edad y adolescentes han dado unos resultados “más que esperanzadores”, según admitieron fuentes diplomáticas españolas.
El jefe de la Diplomacia española conoció de primera mano los trabajos que se realizan en este centro en compañía de la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, quien estuvo a principios de junio en Manhiça con motivo de la firma del acta de la IV Comisión Mixta hispano-mozambiqueña que desglosa la cooperación española para el período 2005-2008.
El CISM es una iniciativa financiada por la Fundació Clinic de Barcelona junto a la AECI y desarrollada en el ámbito del Ministerio de Salud de Mozambique con la colaboración de la Facultad de Medicina de la Universidad Eduardo Mondlane. Este centro es la única infraestructura existente en Mozambique para este tipo de investigaciones y una de las pocas que existen en África, con la peculiaridad de estar instalada en un área rural de difícil acceso, y de apoyarse en tres plataformas de estudio: la geográfica, la demográfica y la de morbilidad.
La investigación del equipo de Pedro Alonso se centra en atacar las principales causas de morbilidad y mortalidad en niños y mujeres africanas. En este sentido, destacan varios estudios sobre malaria que incluyen la evaluación de la vacuna RTSS/AS02; el tratamiento preventivo intermitente para menores de un año y los resultados de su combinación con la distribución de mosquiteros impregnados en los centros de salud. A ello se suma un seguimiento de resistencias y sus marcadores genéticos, así como la evaluación de nuevos medicamentos y sus combinaciones posibles.
El centro prioriza entre sus actividades la formación de personal investigador y técnico y el apoyo con asesorías a las estructuras nacionales mozambiqueñas competentes en la materia, lo que le ha permitido convertirse en un referente de primer orden para el programa mozambiqueño contra la malaria.
En la actualidad se están elaborando unos estatutos para crear una Fundación en la que participarán como socios fundadores el Ministerio de Salud mozambiqueño, la AECI y la Fundación Clinic. Se espera que durante este año se envíe un borrador de los estatutos a los servicios jurídicos de la AECI para su estudio.
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