Los grupos parlamentarios socialista, popular, catalán de Convergencia i Uniò, Entesa Catalana de Progrès, así como los senadores nacionalistas vascos y Eusko Alkartasuna en nombre del Grupo Mixto del Congreso, coincidieron este jueves en denunciar las irregularidades constatadas por una misión europea en las últimas elecciones legislativas venezolanas en las que no participaron los partidos de la oposición.
Una misión europea afirmó que se habían constatado irregularidades en la jornada electoral
Finalmente, Izquierda Unida se desmarcó de la declaración conjunta del resto de grupos al no estar de acuerdo con las conclusiones. Su diputada Isaura Navarro justificó esta decisión al considerar que el texto consensuado era “parcial” al dar una “visión totalmente sesgada” de la situación, alejándose de la exclusiva observación electoral.
En relación con el proceso y jornada electorales, los diputados y senadores –excepto IU– que participaron en la observación de las elecciones se remitieron al informe preliminar de la Unión Europea en la medida en que muchos de los aspectos técnicos coinciden con sus planteamientos.
En dicho informe de la UE se subraya que el marco legal venezolano contiene “varias inconsistencias” que dejan lugar a interpretaciones distintas y contradictorias, y que la publicación de una lista informatizada de ciudadanos con las preferencias políticas del pasado referéndum revocatorio “ha generado miedo a que se pueda violar el secreto de voto”. Además, la misión europea afirmó que se habían constatado algunas irregularidades en la jornada electoral. Los grupos parlamentarios españoles ven “con gran preocupación la polarización indiscutible” que se observó tanto entre las distintas fuerzas políticas venezolanas como entre la propia ciudadanía.
“Es evidente que Venezuela vive unos momentos de profunda fractura política y social en donde parecen quedar pocos espacios para el entendimiento y el diálogo entre el Gobierno y las principales fuerzas de oposición”, subrayan los parlamentarios.
Asimismo, expresan su inquietud por el resultado de un proceso en el que tan solo la coalición oficialista tiene representación parlamentaria. “Un parlamento sin representación de la oposición plantea grandes incertidumbres en cuanto al funcionamiento normal y democrático de las instituciones”, opinan.
Reconocen la alta abstención
En este sentido, constatan que la alta abstención de en torno al 75 por ciento parece ser reflejo de la desconfianza de un sector de la clase política y de la ciudadanía en el sistema automatizado de voto y en el poder electoral nacional.
De igual manera, ven con “preocupación” la división y debilidad de la oposición partidista que no parece representar para los ciudadanos una alternativa “sólida” para garantizar la alternancia política. “La retirada de las principales fuerzas opositoras de la carrera electoral ha generado una situación inédita que hacemos votos para que no tenga consecuencias negativas tanto para los propios partidos políticos como para la democracia venezolana.
En último término, los grupos parlamentarios estiman que la comunidad internacional puede desempeñar un papel de facilitación y acercamiento entre el Gobierno y la oposición para restaurar la confianza pérdida en el sistema.
El senador peneuvista Iñaki Anasagasti denunció el “retroceso tan grande” que se ha dado en el proceso de libertades de Venezuela, una vez que los partidos no tuvieron acceso al censo y el sistema electrónico no garantiza, a su juicio, el voto secreto. “El único país del mundo con voto electrónico es Venezuela”, censuró Anasagasti, quien pidió al presidente venezolano, Hugo Chávez, que se un dirigente de todos sus conciudadanos.
En la misma línea se manifestó el diputado del Partido Popular José Ignacio Echáñiz al lamentar la “falta de garantías” del sistema electoral y la “concentración de poder” que tiene ahora el oficialismo de Chávez copando los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial ya que en este último caso, el 85 por ciento de los jueces es nombrado por el Gobierno.
Inconsistencias y sospechas de fraude
Jordi Jané, de CiU, se mostró preocupado por la falta de juego democrático y por el hecho de que Chávez pueda abordar reformas constitucionales al tener más de dos terceras partes del quórum que necesita en la Asamblea. “Los ciudadanos no confían en el sistema y, por ejemplo, todavía no sabemos cuántos votos nulos o blancos hubo”, subrayó.
El senador de ERC Miquel Bofill reconoció que no hubo una “infracción a la democracia” ya que los comicios se celebraron con orden tras la retirada de los grupos de la oposición. Sin embargo, objetó la “importante” presencia militar en el proceso o que no se hayan publicado aún los datos de cada mesa electoral.
Mientras, la diputada Begoña Lagasabáster (EA) afirmó que volvió de Venezuela “mucho más preocupada” e insistió en la necesidad de facilitar el diálogo entre Gobierno y oposición de cara a las elecciones presidenciales de diciembre de 2006.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, se comprometió ayer a trabajar para intentar crear “la atmósfera, las estructuras y el método de trabajo” que permitan garantizar que las próximas elecciones presidenciales venezolanas puedan celebrarse “con las mayores garantías”.
“Siento que ha existido una enorme desconfianza en el sistema político venezolano que se tradujo en una bajísima participación de un 25 por ciento”, afirmó en la sesión de control al Gobierno, pese a que destacó el “clima pacífico y de trasparencia” que hubo en los comicios después de que el Consejo Nacional Electoral tomase en consideración algunas quejas y críticas por parte de la oposición. Fuente: Europa Press.
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