La fiscalía de Marruecos investiga un suceso en el que el tío político del rey, Hassan Yacoubi, habría disparado contra un policía que le pidió la documentación en un control de carretera. La prensa del país pide que sea juzgado, un hecho que sería histórico
Lo reclama la prensa libre
Cuando un guardia de la circulación interpela a un miembro de la familia real marroquí que ha cometido una infracción circulatoria con un vehículo con matrículas ordinarias, el automovilista declina su identidad y el policía se cuadra para saludarle. La falta queda así saldada.
Pero Hassan Yacoubi, esposo de la princesa Lalla Aicha, cuñado del difunto Hassan II y tío político del rey Mohamed VI, no se identificó hace una semana. Insultó incluso al policía sobre el que llegó a abrir fuego. “¿Crees que eres el único que posee un arma?”, la espetó. “Yo también tengo una, insecto”. A continuación la sacó de la guantera y le disparó en una pierna. El agente cayó al suelo.
El guardia fue rápidamente evacuado por una ambulancia a una clínica privada y se le restringieron las visitas, pero el agresor permaneció en su vehículo rodeado por varias decenas de transeúntes indignados por su comportamiento. La policía, con el director regional a la cabeza, tardó un poco más en acudir pese a que en su radio un periodista pudo escuchar el mensaje: “Es un pez gordo. La situación es delicada”. Cuando llegó protegió a Yacoubi y se lo llevó en su propio todoterreno.
Tres horas después la MAP, la agencia de prensa oficial, difundía una nota en la que precisaba que Yacoubi, del que no desvelaba que pertenecía a la familia real, “sufre desde hace varios años de la enfermedad de Korsakoff que provoca una grave degeneración mental” “Ha sido sometido a diversos tratamientos psiquiátricos durante cinco años, desde 1995 gozaba de un permiso de armas que le ha sido inmediatamente retirado”.
“¡Buena astucia!”, ironiza el diario Le Soir Echos de Casablanca dejando entrever su escepticismo sobre la dolencia. Causada por el alcoholismo crónico, la enfermedad de Kordakoff provoca amnesia, problemas sensoriales y motores y gran confusión, pero no estados agresivos. ¿Cómo un enfermo puede disponer de un permiso de armas?, se pregunta además al unísono la prensa independiente marroquí.
Anouzla y Rachid Niny, director del periódico Al Massae, el de mayor tirada, han pedido al monarca, en sendos editoriales, que de un ejemplo y permita que su pariente sea juzgado. Si acepta sería la primera vez que un miembro de la familia real marroquí se sienta en el banquillo.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR