El líder del Partido Popular, principal Mariano Rajoy, fue elegido este lunes por aclamación candidato a la Presidencia del Gobierno, en una reunión de la Junta Directiva en la que dijo que su objetivo es ganar las elecciones y aplicar el sentido común con el fin de poner fin así a las «chapuzas» de José Luis Rodríguez Zapatero.
Elegido candidato a la Presidencia por el PP
La Junta Directiva Nacional del PP designó hoy por aclamación a Mariano Rajoy candidato a la Presidencia del Gobierno para las elecciones generales de 2008, a las que concurre “con la mayor ilusión” y con la convicción de poder ganar si el partido mantiene la “unidad” y no cae en el “pesimismo” y la “resignación” que quiere promover el PSOE.
Rajoy, que nada más se proclamado candidato a La Moncloa tomó la palabra para agradecer la “confianza” depositada en él, instó a sus compañeros a hacer el “máximo esfuerzo” para derrotar a José Luis Rodríguez Zapatero y poner fin a “las chapuzas, las improvisaciones y los gobiernos sin rumbo” de esta legislatura.
Tras las polémicas suscitadas sobre la composición de las listas electorales, Rajoy pidió “sentido común y atención a lo que importa”, que no es otra cosa que tratar de ganar las elecciones generales. “Lo demás no importa”, remachó. “Todos tenemos la suficiente experiencia para saber qué conviene y qué no conviene”.
Rajoy prometió dedicarse “en exclusiva” a conseguir más votos que Zapatero en las urnas porque “en España gobernará quien gane las elecciones”. Para conseguirlo, anunció que ofrecerá a los españoles un programa de gobierno con cuatro prioridades: la defensa del modelo constitucional, la lucha contra el terrorismo, la política exterior y la modernización del sistema de protección social.
Presentó al PP como un partido “con palabra, fiable, independiente”, que sabe gobernar “en los momentos complicados y de incertidumbre” y que cuenta con “los mejores equipos”. “Puedo nombrar 50 equipos mucho mejores de los que ha formado el señor Rodríguez Zapatero”, apostilló.
Se puede ganar”
Rajoy se mostró convencido de que el Partido Popular puede ganar los comicios si no cae en el “pesimismo y la resignación” que trata de promover el Partido Socialista “y sus medios afines”, a los que acusó de “crear un ambiente artificial para aparentar que su victoria es irreversible”.
En su opinión, no es así y, si ahora se celebrasen los comicios, los socialistas perderían porque “no tienen nada nuevo que decir y que ofrecer salvo ocurriencias electoralistas, que las habrá muchas y a la desesperada”.
Rajoy denunció que Zapatero ha emprendido una “operación disimulo que consiste en aparentar ser mas españolista que nadie y ser el mas duro contra ETA” y que busca “tapar sus responsabilidades” a lo largo de estos cuatro años.
Sin embargo, restó importancia a esa estrategia porque “su fiabilidad y credibilidad han terminado”. “Cuando se avecinan problemas que ya están ahí, se necesita gente seria, capaz y fiable para resolver los problemas que ya están ahí”, añadió. Rajoy manifestó que, con sus antecedentes, “la única oferta de Zapatero es otros cuatro años de generación de problemas” como los creados con las reformas estatutarias y la negociación con ETA.
El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno se presentó a sí mismo como una persona “de la que se puede fiar” cualquier español y que quiere “por fin a la etapa de Zapatero lisa y llanamente porque es lo que conviene a España”.
Rajoy se comprometió a recuperar “los tiempos de sensatez”, a cesar los “experimentos” emprendidos por el PSOE y a gobernar pensando en España y “sin hipotecas”.
Finalmente, se refirió al nuevo partido de `Basta ya! y Rosa Díez cuando resaltó que la gestión de Rodríguez Zapatero durante estos cuatro años ha provocado que “algo sorprendente como que militantes de su propio partido creen otra fuerza política para defender lo que defendía el PSOE hasta su llegada al Gobierno”.
“Zapatero está alejado de la realidad”
Rajoy, afirmó que el optimismo del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respecto al futuro de la economía pone de manifiesto que es un “presidente alejado de la realidad y absolutamente insensible con la situación de las familias españolas”.
A su juicio, los elogios que Zapatero hizo el pasado jueves a la economía española durante su visita a las oficinas centrales del Banco Santander ponen en cuestión su capacidad de análisis, dado que se producen en medio de la incertidumbre generada por la crisis hipotecaria de EEUU y la constante subida de las hipotecas.
Rajoy recordó a Zapatero que los españoles, muchos de ellos en “situación de mileuristas”, llevan toda la legislatura sufriendo un aumento de los precios, un incremento del coste de las viviendas y una subida de los préstamos hipotecarios.
Criticó que estos asuntos “no preocupan” al presidente del Gobierno, pero puntualizó que, como candidato del PP a La Moncloa, a él sí le atañen y por eso piensa ocuparse de ellos “dentro de pocos meses”.
Rajoy señaló que España tiene problemas económicos serios, como el déficit exterior, la pérdida de competitividad y el endeudamiento de las familias como consecuencia del “tancredismo” de Zapatero.
Por último, advirtió de que la herencia económica que el PSOE recibió tras los ocho años de gobiernos del Partido Popular no da más de sí y, “como todas las cosas que se despilfarran hoy, estamos cerca del final”.