Política

Sadam Husein desafía al tribunal y admite que no le da miedo morir

Sadam Husein dijo que no tenía miedo a morir, después de que los testigos presentes en el juicio que se sigue contra él describieran los horrores de su gobierno, incluida una trituradora de carne de humana. “No pueden continuar jugando a estos juegos”, dijo el ex dictador iraquí, que interrumpió repetidamente a los testigos y al juez. “Si quieren mi cuello, aquí lo tienen”, añadió.

Comenzaron a escucharse los relatos escalofriantes de testigos de sus crímenes
Sadam Husein dijo que no tenía miedo a morir, después de que los testigos presentes en el juicio que se sigue contra él describieran los horrores de su gobierno, incluida una trituradora de carne de humana.


“No pueden continuar jugando a estos juegos”, dijo el ex dictador iraquí, que interrumpió repetidamente a los testigos y al juez. “Si quieren mi cuello, aquí lo tienen”, añadió.


Durante el juicio, que se reanudará el martes, Husein gritó a uno de los dos testigos que declararon: “No me interrumpas, niño”.


Ahmed Hasan, de 38 años, relató cómo él y su familia fueron secuestrados y torturados después de un intento en 1982 contra la vida del depuesto líder en la localidad chií de Dujail.


Hasan, que se arriesgó a represalias por dejar que su rostro apareciera en televisión, dijo que fueron llevados a un edificio de la inteligencia de Bagdad dirigido por Barzan Ibrahim al Tikriti, hermanastro de Sadam y ex responsable de inteligencia.


Tras altercados caóticos de procedimiento, durante los cuales el ex fiscal general estadounidense Ramsey Clark y la defensa se retiraron después de que el tribunal se negara a escuchar sus quejas inmediatamente, el testimonio de Hasan cobró vida.


“Juro por Dios, que entré en una habitación y vi una trituradora de la que salía sangre y de la que de debajo salían cabellos humanos”, dijo Hasan al tribunal. Durante el testimonio, Barzan, sentado tras Sadam en el banquillo, interrumpió a Sadam gritando: “¡Es mentira!”.


Relatos escalofriantes


Hasan dijo: “Mi hermano recibió descargas eléctricas mientras que mi padre, de 77 años, miraba. Un hombre recibió un disparo en la pierna. Algunos estaban lisiados porque tenían las piernas y los brazos rotos”.


Sadam y los demás procesados están acusados del asesinato de 148 hombres de Dujail durante el intento de asesinato. Se esperan otros juicios sobre la opresión de chiíes y kurdos por parte de Sadam, que pertenece a la minoría suní.


El juicio comenzó el 19 de octubre pero fue pospuesto 40 días para dar a la defensa más tiempo para prepararlo y de nuevo fue aplazado la semana pasada para permitir que dos de los acusados encontraran nuevos abogados tras el asesinato del segundo letrado de la defensa el mes pasado.


En su testimonio, Hasan describió haber visto a Barzan en Dujail el día del ataque, en julio de 1982, con botas rojas y vaqueros azules y portando un rifle de francotirador. Dijo que Sadam Husein estaba también allí, y relató un episodio en el que se vio envuelto un joven de quince años.


“Sadam le dijo ´¿Sabes quién soy?´”, relató Hasan, que añadió que el chico respondió “Sadam”, y que luego el presidente golpeó al joven con un cenicero en la cabeza.


Mientras escuchaba la declaración, Sadam Husein se reía entre dientes y le sonreía. Después, el jefe de los abogados de la defensa, Jalil Dulaimi, discutió con el testigo y le acusó de mentir


Mientras el fiscal chií interrogaba, el temperamento de Sadam se desató. “Eh, tú, el de gafas, ¿no reconoces a tu líder durante 30 años?”, gritó.


El segundo testigo, Juwaad al Juwaad, dijo que su hermano de 16 años fue detenido y ejecutado tras los hechos de Dujail.


Hasta nueve testigos más tienen previsto prestar declaración en los próximos días. La mayoría de ellos estarán ocultos tras una pantalla y no aparecerán en cámara para proteger sus identidades, según las autoridades.

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