Cinco meses después de la desaparición de Madeleine McCann en el sur de Portugal, la solución de este caso parece estar más lejos que nunca, tras la destitución del inspector Gonçalo Amaral, jefe de los investigadores portugueses.
Tras destitución de investigador portugués
Este policía había sido el que sindicó a los padres de la niña, Kate y Gerry McCann, como sospechosos.
“El inspector renunció; la investigación se estanca”, tituló en la portada de su edición de ayer el diario “Público”, el más prestigioso de Portugal.
Amaral fue sancionado por haber cuestionado públicamente la imparcialidad de sus colegas británicos, que también investigan el hecho.
El 19 de setiembre, el procurador general de Evora, Luis Bilro Verao, que dirige la investigación, había reconocido que no disponía de ningún elemento nuevo que le permitiera profundizar la imputación contra el matrimonio británico.
Esta aclaración había sido interpretada como una forma de desautorizar a la Policía Judicial, que desde mediados de agosto sigue la hipótesis de que Madeleine murió como consecuencia de una sobredosis de somníferos.
La hipótesis pone a sus padres en el centro de la investigación, ya que ellos admitieron haberle dado calmantes para poder salir a cenar tranquilos. Se sospecha que hicieron desaparecer su cuerpo.
De todos modos, las autoridades judiciales portuguesas mantienen sobre este caso un silencio absoluto.
Hasta ahora, esta hipótesis no pudo ser confirmada con ningún elemento concreto, a pesar de las excavaciones realizadas a mediados de setiembre en los crematorios de animales de Algarve.
Por otra parte, los resultados de los análisis de vestigios biológicos encontrados en agosto en el auto y en el departamento que habían alquilado los esposos McCann todavía no han sido difundidos públicamente.
Para el matrimonio, la destitución de Amaral marca la partida de un hombre que se presentaba a sí mismo como su “adversario”, y que decía estar convencido de que el 90 % de los crímenes contra menores son cometidos por sus allegados más cercanos.
Las pesquisas en Portugal seguirán siendo realizadas por la Brigada de Investigación Criminal de Portimao, bajo la dirección del ministerio público.
Según el portavoz de los padres de Maddie, Clarence Mitchell, el nuevo responsable de la investigación deberá concentrarse nuevamente en la búsqueda de la niña. “Ha llegado la hora de terminar con todos estos absurdos y de lanzar nuevamente la búsqueda de Maddie”, declaró el vocero.
Los padres de Madeleine admitieron que dudan de la eficiencia de los investigadores portugueses y, por eso, contrataron detectives privados para tratar de encontrar a su hija, que, según sostienen, fue secuestrada.
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