La Policía húngara ha vuelto a cargar con gases lacrimógenos contra algunos de los miles de manifestantes que se han congregado por tercera noche consecutiva frente al parlamento para exigir la dimisión del primer ministro, Ferenc Gyurcsany, que mintió sobre la economía del país para ganar las elecciones.
El Gobierno podría considerar establecer el toque de queda en Budapest
Los enfrentamientos en Budapest de un grupo de radicales con la policía han causado al menos 17 personas resultaron heridas, tres de ellas de gravedad. Esta ha sido la cuarta noche de protestas contra el Gobierno socialdemócrata en Hungría.
El número de manifestantes violentos que se concentraban en la plaza Oktogonm no superaba en un principio el centenar, en su mayoría jóvenes de entre 14 y 18 años.
Cientos de policías antidisturbios se han desplegado por la capital húngara para controlar la tercera y más numerosa manifestación desde que comenzaran los disturbios en la noche del lunes.
Posible toque de queda
Según fuentes oficiales, si continúan una cuarta noche las manifestaciones el Gobierno podría considerar establecer el toque de queda en Budapest. Los manifestantes ya eran 15.000 a última hora de la noche. Pero, el primer ministro mantiene su postura y no cede ante las protestas de la ciudadanía. Insiste que su Gobierno tuvo la intención de continuar con las reformas económicas.
La idea del toque de queda ha sido planteada por el ministro de Justicia, Jozsef Petretei, que ha indicado además que el Gobierno “adoptará cualquier medida que se requiera” para evitar un motín. Además, ha justificado el uso de las armas por parte de la Policía para detener a los más violentos durante los disturbios de los últimos dos días.
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