La nueva mayoría demócrata en el Congreso de Estados Unidos no cambió de opinión luego del discurso del presidente George W. Bush y continúa con su propósito de aislarlo en la cuestión de Irak y tomar control de la agenda nacional. La oposición, que aún no tiene una alternativa a la estrategia de la Casa Blanca, reiteró la exigencia de iniciar un retiro paulatino de las tropas.
Quieren aislar a Bush en la cuestión de Irak, y tomar control de la agenda nacional
Los congresistas demócratas rechazaron el llamado del presidente estadounidense, George Bush, en apoyo de su plan de aumentar la presencia estadounidense en Irak y acusaron al mandatario de guiar “de forma imprudente” a Estados Unidos hacia la guerra.
La nueva mayoría demócrata en el Congreso de Estados Unidos no cambió de opinión luego del discurso del presidente George Bush y continúa con su propósito de aislarlo en la cuestión de Irak y tomar control de la agenda nacional. La oposición, que aún no tiene una alternativa a la estrategia de la Casa Blanca, reiteró la exigencia de iniciar un retiro paulatino de las tropas.
“Mientras el presidente continúa ignorando la voluntad del país, el Congreso se propone recordar la fracasada política del presidente´´, dijeron la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder demócrata en el Senado, Harry Reid, en un comunicado conjunto.
No obstante, reconocieron que el Congreso afrontará numerosos retos en el frente internacional porque, aparte de la guerra en Irak, Estados Unidos también tendrá que responder a las amenazas que suponen Irán y Corea del Norte, el genocidio en Darfur (Sudán) y la creciente influencia de Cuba y Venezuela en las demás naciones de América Latina.
Aunque indicaron que trabajarán con los republicanos, tanto Pelosi como Reid prometieron revisar la estrategia en Irak porque, a su juicio, la guerra en el país árabe ha conllevado “gastos pasmosos” de cientos de millones de dólares, así como la muerte de 3,025 soldados estadounidenses y de al menos 34 mil iraquíes.
Por ello, prometieron corregir la marcha de la guerra en Irak, tras recordar que recuperaron el control del Congreso debido en parte al descontento popular por la evolución de ese conflicto bélico.
Se prevé que el Congreso vote la semana próxima una resolución no vinculante en la que los legisladores de ambos partidos se oponen al envío adicional de 21,500 soldados estadounidenses a Irak, tal como ha propuesto el presidente George Bush.
Pelosi afirmó que “las soluciones a los asuntos que dividen a los iraquíes son políticas y diplomáticas, no militares.
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