Economía y Sociedad, Europa

Agua y cooperación

Los días 9 y 10 de septiembre se celebra en Nueva York un acto de Naciones Unidas sobre “Agua y cooperación: el compromiso de España con los objetivos de desarrollo del Milenio”, según informa la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo.


S. M. la reina estará estos dos días allí para participar en este acto, de forma que así mostrará el compromiso de la cooperación española hacia países socios de América Latina y Caribe.

El objetivo 7 de Desarrollo del Milenio pretende reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento para el año 2015. La cooperación española se encuentra firmemente comprometida con este objetivo a través de dos iniciativas pioneras en el mundo: el Fondo de Cooperación de Agua y Saneamiento (FCAS), creado junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); y el Fondo para el Logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, creado junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
 
De los 780 millones de personas que hoy en día no tienen acceso al agua potable, un 6,4% -50 millones- vive en América Latina o la zona del Caribe, áreas geográficas en las que tradicionalmente se ha centrado la cooperación española y donde actualmente desarrolla gran parte de sus proyectos. La cifra asciende a los 2.500 millones de habitantes del planeta si se atiende a la disponibilidad de una red que garantice un saneamiento mínimo, un 5% de ellos -125 millones- en esta zona de América, lo que supone la ausencia de servicios tan básicos como agua corriente destinada a higiene y salubridad, según datos de Unicef.
 
La gravedad de no cumplir los plazos para mejorar la infraestructura hídrica en muchos lugares del planeta, más allá de las cuestiones monetarias, sale muy cara en vidas. La falta de acceso a los 40 ó 50 litros diarios de agua necesarios por persona, según Naciones Unidas, es una de las causas principales de enfermedades en el mundo. Especialmente en los países no desarrollados, la población se ve obligada a ingerir agua no apta para el consumo y no dispone de lo necesario para cumplir con una higiene mínima. Traducido en cifras: el 4% de la mortalidad mundial está asociada a enfermedades de transmisión hídrica. Unos 4.500 niños fallecen a diario, según Unicef, por carecer de agua potable y un entorno salubre, problemas que afectan con especial dureza a las zonas rurales del planeta.
 
La Cooperación española lucha contra la pobreza, y por ello ha apostado fuerte en el sector del agua y del saneamiento, convirtiéndolo en un elemento clave para reducir el riesgo de enfermedades, garantizar el derecho a la alimentación, a la mejora de la salud, a la igualdad entre hombres y mujeres y a una vivienda digna. De esta forma, España está teniendo un papel decisivo gracias al desarrollo en esta última década de organismos multilaterales como el BID y el PNUD.

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