En medio de la crisis desatada por el mal funcionamiento del Transantiago, la Presidente Michelle Bachelet removió a los ministros de la Presidencia, Defensa, Justicia y Transportes, en un intento por frenar la ola de protestas sociales y políticas que tienen a maltraer su gestión desde febrero último
El caótico sistema de transporte chileno generó cambios en el Ministerio. Resurgen figuras de la Era
“Aquí las cosas no se han hecho bien”, reconoció la mandataria Chilena, Michelle Bachelet en cadena nacional, justificando su decisión de remover de sus cargos a los Ministros de la Presidencia, Defensa, Justicia y Transporte. Según analistas chilenos, ésta también fue en parte una justificación del regreso al espectro político de hombres cercanos al ex presidente Ricardo Lagos (2000- 2006), como es el caso el ex senador socialista José Viera Gallo, quien hasta hoy era la cara visible del equipo de reelección de Lagos para el 2009.
“Todo esto tiene que mejorar ahora. Los más pobres se merecen una disculpa”, sostuvo Bachelet, acusada de debilidad este fin de semana por líderes de la oposición y de su propia coalición. Muestra de esa debilidad fue la salida de su mano derecha, la ministra de la Presidencia, Paulina Veloso, encargada de la agenda legislativa del Ejecutivo y reemplazada ahora por José Viera Gallo
Los demás cambios emprendidos son: en la cartera de Transporte, asumirá el ex ministro del Trabajo René Cortázar (DC); en Defensa el actual embajador en México, José Goñi (PPD), y en Justicia, el actual subsecretario de Gobierno, Carlos Maldonado (PRSD). De esta forma, los cambios no afectan el equilibrio político de los partidos de la Concertación ya que la Presidenta decidió remover a un ministro de cada partido y poner en reemplazo a un secretario de Estado de cada una de estas tiendas.
La crisis, que amenaza con afectar las elecciones municipales de 2008, comenzó en febrero pasado, tras la implementación por parte del gobierno Chileno de un nuevo sistema de transporte público que modificó los recorridos, cambió las empresas operadoras e instauró un sistema de cobro electrónico.
Según los usuarios y la oposición -que desde un primer momento cuestionó la implementación del nuevo modelo-, el Transantiago cuadruplicó el tiempo que los usuarios utilizan para desplazarse, dejó sin abastecimiento a las zonas periféricas y originó que al menos una persona de 50 años muriera por falta de oxígeno en el tren subterráneo, como consecuencia de las aglomeraciones.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR