El Papa dijo también que espera encontrarse con los supervivientes “del terror nazi procedentes de las diferentes naciones que han sufrido la trágica opresión”. “Oraremos para que las plagas del pasado siglo se curen bajo la medicina que el buen Dios nos indica llamándonos al perdón recíproco”, agregó.
Durante el viaje en avión, los periodistas le preguntaron cómo se sentía yendo a visitar Auschwitz, siendo él alemán, y respondió: “Sobre todo soy un católico, tengo que decir que ese es el punto más importante”.
“Terminamos el viaje con el campo de exterminio de Auschwitz pensando en tantos muertos, pero también para aprender cómo fue posible que el hombre cayera por debajo de su dignidad pisoteando a los demás. Esperemos que justo desde Auschwitz nazca un nuevo sentido de humanismo y una visión del hombre como imagen de Dios para impedir que en el futuro ocurran cosas similares”, dijo antes de subir al avión en Roma.
Benedicto XVI fue recibido en el aeropuerto internacional de Varsovia por el presidente de Polonia Lech Kaczynski y por numerosos autoridades políticas y civiles y representantes eclesiásticos como el arzobispo de la ciudad Józef Glemp; el arzobispo de Cracovia y ex secretario de Juan Pablo II, Stanislaw Dziwisz, y el presidente de la Conferencia Episcopal polaca, Józef Michalik, entre otros. En el aeropuerto le esperaba una multitud, aunque no tan numerosa como las que aclamaban al Papa polaco, que entonaba la canción favorita de éste, ´La Barca´.



















