Política

Blackwater, por Jeremy Scahill

“El lector interesado en cuestiones de seguridad y defensa descubrirá uno de los fenómenos más significativos de la guerra moderna: el uso extendido de contratistas privados para todos los aspectos bélicos, incluido el combate, especialmente en el desarrollo de acciones encubiertas”.


En marzo de 2004 la guerra de Irak dio un giro decisivo tras el abatimiento de 4 americanos en una emboscada en la ciudad de Faluya. No se trataba de soldados regulares del ejército, sino de personal privado de seguridad, altamente preparados, contratados y enviados a misiones delicadas en el conflicto iraquí por una compañía con sede central en Carolina del Norte. La noticia tuvo una gran repercusión mediática y puso al descubierto Blackwater USA, un ejército privado de élite que venía operando en misiones estadounidenses desde principios de la administración Bush. Desde entonces, son numerosos los documentales que se han dedicado a esta nueva forma de afrontar los conflictos bélicos armados, y son muchos quienes han criticado con fundamento este modus operandi. Actualmente, hay en Irak más de 170 empresas de estas características, que han permitido doblas los efectivos militares y estar en algunos de los peores escenarios del conflicto.

“Blackwater” se trata de un interesante trabajo de periodismo de investigación que se centra en destapar las conexiones de este grupo de mercenarios al amparo del gobierno de Estados Unidos tras los atentados del 11-S. El día anterior, Donald Rumsfeld, como secretario de Defensa, tuvo la oportunidad de dirigirse a las autoridades del Pentágono para afirmar que, como una cuestión de vida o muerte, la mayor amenaza contra la seguridad de los Estados Unidos era la propia burocracia del organismo dedicado a la seguridad y la defensa. La nueva propuesta, gestada ya en la Administración de Bill Clinton, era un giro radical en la gestión de los asuntos del Pentágono y el reemplazo de la antigua administración del Departamento de Defensa por un nuevo modelo basado en el sector privado.

En estas páginas, el lector interesado en cuestiones de seguridad y defensa descubrirá uno de los fenómenos más significativos de la guerra moderna: el uso extendido de contratistas privados para todos los aspectos bélicos, incluido el combate, especialmente en el desarrollo de acciones encubiertas. Cabe preguntarse si en el futuro los gobiernos necesitarán un pueblo para luchar, o sólo se requerirá dinero para financiar este tipo de unidades de élite, formada por gente reclutada en todas las partes del mundo, quizás proscritos o con años de experiencia en contrainsurgencia.

Su autor, Jeremy Scahill, es periodista norteamericano de investigación que colabora con The Nation y Democracy Now!. Ha sido reportero en Irak, la antigua Yugoslavia y Nigeria, y ha obtenido el galardón del Premio Polk.

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