La CE recuerda que la posibilidad de romper las negociaciones si no hay avances
Si Turquía no cumple con sus obligaciones, ello afectará al progreso global de las negociaciones”, dijo el comisario de Ampliación, Olli Rehn, en rueda de prensa para presentar el informe anual sobre la preparación de los países candidatos para entrar en la UE.
No obstante, recalcó que no es el momento de realizar recomendaciones concretas sobre la posible suspensión de las negociaciones porque continúan los esfuerzos para desbloquear la situación sobre la negativa del país candidato a cumplir sus compromisos respecto a la vecina Chipre, con la que no mantiene relaciones diplomáticas desde 1974.
“¿Por qué debemos entrar como un elefante en una cacharrería y hacer una recomendación mientras continúan los esfuerzos?. No es el buen momento para hacer una recomendación exacta”, subrayó.
En todo caso, recalcó que “la Comisión hará las recomendaciones pertinentes antes del Consejo Europeo de diciembre si Turquía no ha cumplido sus obligaciones”, dejando claro que la posibilidad de suspender las negociaciones está sobre la mesa.
Dicho esto, Renh puso el acento en que hay que ser “justos y firmes” y que la UE debe mantener su compromiso para dar a Turquía la oportunidad de aplicar los criterios de Copenhague que franquee su entrada en el club comunitario manteniendo al mismo tiempo la firmeza sobre las condiciones de acceso.
“Turquía sabe que no hay atajos que puedan llevarle a la UE y que sólo lo hará si cumple los criterios de forma rigurosa”, añadió el responsable de Ampliación que, de paso, lanzó una crítica a quienes cuestionan la adhesión del candidato y crean un “círculo vicioso” en el que “el compromiso se debilita y las reformas no siguen adelante”.
“La ampliación de la UE no es como un tren de alta velocidad sino como el Orient Express que es bastante lento y en el que la calidad y la seguridad de los pasajeros es más importante que la velocidad “, ilustró Rehn.
Por ello, reclamó al Gobierno de Ankara y a todos los Estados miembros “que centren todas sus energías y esfuerzos” para lograr una solución antes de esa fecha porque se trata de la “última oportunidad para hacer progresos reales en los próximos años en el tema de Chipre”. “Es mejor centrarse en un plan A que en un plan B”, insistió el comisario.
En este sentido, expresó su pleno apoyo a los esfuerzos y propuestas realizadas por la presidencia finlandesa para salir de lo que calificó como “callejón sin salida”.



















