El presidente del gobierno español viaja a Brasil, Argentina y Chile. Inicialmente se anunció la posibilidad de realizar una escala técnica en Caracas para entrevistarse con Chavez. La crisis entre Colombia y Venezuela y la queja del gobierno colombiano han aconsejado no confirmar oficialmente este extremo. La gira se produce en un momento muy delicado en la región donde la diplomacia española pierde protagonismo ante el empuje de Chile, ajeno al furor neopopulista que invade Lationamerica
Zapatero no irá a Venezuela y evita apoyar expresamente a Colombia
Zapatero no hará, finalmente, escala en Caracas o al menos eso es lo que se anuncia desde fuentes
oficiales, pero ha evitado también apoyar expresamente a Colombia y a su
presidente Alvaro Uribe, después de que este pidiera explicaciones al gobierno
español por la venta de armas a Venezuela. Suceso que ha tenido amplia
repercusión en la prensa iberoamericana.
Hoy la prensa colombiana difunde
con gran amplitud que concretar el programa de venta de varias corbetas de
España al Ejército venezolano, era uno de los motivos centrales de la parada que
Rodríguez Zapatero haría el próximo 27 de enero a Caracas, luego de su gira por
Brasil, Argentina y Chile. Esto ha sido confirmado por el propio ejecutivo español que al anunciar la cancelación de la escala en Caracas, aseguraba que la firma de determinados acuerdos aeronavales no estaban listos. Se esperaba que allí se encontrara con el presidente
Hugo Chávez, quien en su última visita a la península le expresó su interés a
Rodríguez Zapatero en comprar material bélico producido en el astillero militar
estatal Izar, dentro de su campaña para modernizar la Fuerza Armada venezolana.
La noticia, en medio de la crisis los gobiernos de Colombia y Venezuela por la
captura del guerrillero de las Farc Rodrigo Granda, fue conocida de inmediato en
el Palacio de Nariño y se afirma que el propio presidente Álvaro Uribe llamó a
su homólogo español para hacerle ver lo paradójico de la situación. A Colombia,
recién posesionado el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, le fue
cancelada la compra de 42 tanques, con el argumento de que iban a ser utilizados
en la frontera binacional, y el nuevo mandatario no veía con buenos ojos la
posibilidad de promover fines bélicos entre ambos países. El hecho se suma a la
reciente adquisición por Venezuela de 40 helicópteros para uso militar.
El incidente diplomático de Colombia y Venezuela marca la actualidad de
un viaje que se produce en uno de los momentos más delicados que vive la región.
Uribe pretende una estrategia común contra el terrorismo y la violencia que por
décadas azota Colombia, consciente que su esfuerzo será más eficaz con el apoyo
y la comprensión internacional. Para ello la firme posición española desplegada
por el gobierno Aznar fue clave en los últimos años. El actual gobierno de
Madrid todavía se mueve entre la improvisación y la indefinición a decir de
muchos observadores lationamericanos. Tampoco contribuye al éxito de la
pretensión colombiana la posición de Cuba y Venezuela. Así como la “comprensión”
que los gobiernos de estos paises han recientemente cosechado de otros gobiernos
como el español.
Apoyar a las empresas
españolas
Reforzar el compromiso político con Iberoamérica y
apoyar a las empresas españolas, es el objetivo que, desde medios oficiales
españoles ,se apunta para una visita que sigue a las ya realizadas a México y
Costa Rica con motivo de la estrepitosamente fallida cumbre iberoamericana. El
actual ejecutivo español afirma tener una especial sintonía política con los
gobiernos de los tres países que forman parte del viaje. Brasil, Argentina y
Chile cuentan con una gran presencia de empresas españolas.
Agenda para Brasil.
La nota oficial del gobierno
español asegura que en sus reuniones con Lula, Zapatero pretende impulsar al
Acuerdo de Asociación Estratégica Bilateral. Este acuerdo existe ya desde hace
años y contempla acuerdos sobre cambio climático, educación y turismo, entre
otros ámbitos. La situación de la inversión española en Brasil, la adopción de
medidas en la lucha contra el hambre y la pobreza (Brasil y España forman parte,
junto a Francia y Chile, de la Alianza contra el hambre), y la operación de la
ONU para la estabilización de Haití en la que participan tropas españolas y
brasileñas, serán otras cuestiones que aborden Zapatero y Lula en sus
conversaciones. En Sao Paulo, Zapatero, inaugurará el nuevo Consulado General de
España y se reunirá con representantes de empresas españolas en Brasil.
En Argentina: deuda y empresas.
La
visita del presidente español se produce despúes de la fallida gira de Kirchner
por el mundo en busca de acuerdos para evitar el pago de la deuda. Francia,
Italia y Japón han sido claros. La posición del presidente español no se conoce
pero es seguro que realizará manifestaciones retóricas de apoyo al esfuerzo del
actual gobierno argentino para salir de la crisis. Es lo que dice la nota
oficial del viaje. Uno de los objetivos de las conversaciones será sentar las
bases para firmar próximamente un Acuerdo de Asociación Estratégica similar al
que existe con Brasil. La agenda de Zapatero en Argentina incluye una reunión
con la colectividad española residente en este país y un desayuno de trabajo con
empresarios.
Buscando el consejo de
Chile.
El gobierno español ha anunciado que en Chile va a
producirse un intercambio de opiniones entre dos presidente que tienen “gran
sintonia” en temas como la lucha contra el hambre, la defensa del
multilateralismo y el papel de Naciones Unidas. Ambos repasarán igualmente la
intensa cooperación económica existente entre sus dos países. Zapatero se sumará
al encuentro que ya estaba previsto entre Lagos y el presidente electo de
Uruguay, Tabaré Vázquez. La realidad es que Chile es el único pais de la región
ajeno a la fiebre neopopulista que invade latinoamerica y bien haría el
presidente español en buscar consejo sobre que hacer con Cuba y Venezuela o como
revitalizar el sistema de cumbres iberoamericanas habida cuenta que la próxima
debe celebrarse en octubre en Salamanca.
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