Política

Con 300 empresarios, Lula llegó a Argentina

El mandatario brasilero llegó anoche y desde entonces ha tenido una agenda paralela a la de Cristina Fernández de Kirchner. Por la tarde, llega el venezolano, Hugo Chávez. Abultada agenda presidencial.

Seminario: Argentina-Brasil: una alianza productiva clave
A fin de discutir el futuro de la relación económica bilateral, del MERCOSUR y la definición de los próximos socios comerciales del bloque sudamericano, el presidente brasilero Luís Inacio Lula Da Silva está en Argentina.

En compañía de 300 empresarios, el mandatario de la economía más importante de Sudamérica inauguró hoy el Seminario “Argentina-Brasil: una alianza productiva clave” del que participan más de mil inscriptos entre empresarios, industriales y políticos.

Anoche, horas después de arribar a Argentina, el presidente Lula participó de una cena de recepción brindada por la presidente Cristina Fernández y el ex mandatario Néstor Kirchner. En la cena (donde no faltaron las fotos que la mandataria argentina necesita para reubicarse como “una estadista”) se discutió la relación industrial que mantendrán ambos Estados, la conveniencia de retomar las conversaciones para negociar un acuerdo de apertura con la Unión Europea y la creación definitiva de una suerte de BNDES o banco de desarrollo argentino. Los dos primeros temas fueron puestos en la agenda por Lula, mientras el último, por los Kirchner.

Luego de la apertura del Seminario en el glamoroso Hotel Sheraton, a las 11, se espera que los dos mandatarios tengan un encuentro privado en la Casa de Gobierno y a las 13 almuercen en el Palacio San Martín junto con unos 400 invitados. Para las 17, el presidente Lula quiere dejar Buenos Aires, con lo que la reunión con el bolivariano Hugo Chávez debería acelerarse para las 15.

Son tres los temas principales que ambos mandatarios discutirán en lo que resta de la tarde:

Política Industrial: En este punto, los industriales brasileros, principalmente los paulistas (distrito más importante de Brasil) tienen varias quejas para plantear a Argentina. Se reclama mayor apertura comercial para favorecer una mayor competitividad independientemente del MERCOSUR y básicamente, se reclama una mayor seguridad jurídica. No es la primera vez que en estos 5 años de gestión kirchnerista se reclame respeto y seguridad a las reglas claras.

Unión Europea: En la última y fallida ronda de Doha, el gobierno de Lula impulsó una propuesta de apertura similar a la propuesta por Estados Unidos, Japón y la UE. Fracasado ese intento, por la oposición de la Argentina y Venezuela, Lula quiere retomar las conversaciones con el bloque europeo, suspendidas desde 2006 a la espera de la definición de Doha. El presidente brasileño quiere saber si el gobierno de Kirchner está dispuesto a reabrir las negociaciones con la UE y cuál es la verdadera propuesta que el MERCOSUR puede darles a los europeos.

BNDES: Cristina de Kirchner, que quiere lanzar en las próximas semanas un BNDES local sobre la base del Banco Internacional de Comercio Exterior (BICE) La intención es repetir el esquema brasileño en la Argentina. Sin embargo, hay una especie de contradicción de ideas. El BNDES es financiado en la mayor parte de los fondos con el aporte de 0,3% de los salarios de trabajadores en relación de dependencia y autónomos, y la mayoría de los créditos van dirigidos a las grandes empresas brasileñas. De hecho, la última línea (u$s 2.200 millones) anunciada por la entidad la semana pasada se basa en créditos a una tasa subsidiada anual de 7% en reales (la inflación para este año se calcula en 6,5%), destinada a empresas agroindustriales alimentarias para que exporten a países desarrollados, que aprovecharía en su mayor parte la multinacional Sadia. Se trata, además, de una parte del plan por u$s 20.000 millones en créditos subsidiados.

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