Política

Cristina Kirchner ha dicho: “Ojalá todos en Argentina pagaran retenciones”

La presidente argentina volvió a mostrar una posición inflexible ante las demandas del sector rural que continúa protestado por el impuestazo a su producción. Crecen las posibilidades de que el campo argentino vuelva al paro.

Crece la polémica con el campo
En su tercer mensaje dirigido al sector rural en los últimos tres días de la semana, Cristina Fernández de Kirchner volvió a mostrarse inflexible ante los reclamos del sector rural que insiste en que el impuesto a las retenciones es injusto, desacelera la producción y perjudica las economías regionales.

“Ojalá todos los argentinos pagaran retenciones, porque eso significaría que tienen plata y les va bien”, señaló la mandataria al iniciar su discurso desde Olivos. Kirchner agregó que “ese tipo de impuestos no los paga cualquiera, sino el que obtiene una rentabilidad”, fueron la palabras de la mandataria que nuevamente apela indirectamente y despectivamente hacia los sectores que ella y el gobierno consideran están en condiciones de sostener y mejorar la calidad de vida del resto de los argentinos.

Anticipándose al reclamo que la dirigencia del campo tiene pensado elevarle, Kirchner dejó en claro que no dará el brazo a torcer, diciendo que los productores “tienen que entender que ese dinero (por el de las retenciones) es usado por el Gobierno para pavimentar las rutas productivas“, así como a fines de “mantener el tipo de cambio competitivo” y “subsidiar el gasoil y la energía para las industrias”.

El sector rural vine reclamando desde el decreto 125 que a inicios del 2008 pretendió expropiar alrededor del 50% de la producción bajo el lema de “retenciones” por la imposición de tributos más justos que no afecten el desarrollo productivo del sector.

Según Kirchner “se necesita equilibrio para que todo funcione bien” y a entender de la mandataria argentina, la mejor forma de lograr ese “equilibrio” es sacar a los sectores productivos (“los que más tienen”, según sus palabras) y dárselo en forma de obra pública (también utilizada clientelarmente) a los sectores más desfavorecidos.

La Presidente aprovechó para pedir que los productores agropecuarios sigan “pagando impuestos”, y aclaró que esos gravámenes “no son caprichos”, sino que deben ser implementados “para que todo funcione”.

Por su parte y al continuar siendo ignorados por el gobierno, el sector rural plantea –a menos que surja un llamado a último momento convocando a una reunión entre las partes- comenzar un paro nacional que sería el noveno contra la administración Kirchnerista y que podría durar hasta cinco días.

Las expectativas de un llamado por parte de la gestión kirchnerista son muy reducidas y en este sentido los ruralistas no creen que tengan una respuesta por parte del Gobierno. “Los productores hemos tenido con el Gobierno una paciencia oceánica, inconmensurable; ahora es tiempo de definiciones”, dijo el Titular de Federación Agraria, Eduardo Buzzi

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