Política

Dieciséis detenidos en España en una redada contra el terrorismo islámico

La policía española ha detenido a 16 personas vinculadas con el terrorismo islamista, acusadas en relación con los atentados del 11-M y de pertenecer a la red de insurgencia del jordano Abu Musab al Zarqaui, el terrorista más buscado en Irak. Los detenidos constituían, supuestamente, una red islamista de apoyo a la causa iraquí de ideología yihadista, con conexiones en diferentes países de Oriente Medio, Magreb y Reino Unido.

Cinco de ellos podrían estar vinculados con los atentados del 11M en Madrid
Dieciséis personas han sido
detenidas en dos operaciones simultáneas abiertas contra el terrorismo islamista
en Cataluña, Andalucía, Madrid, Levante y Ceuta. Según informó ayer el
Ministerio del Interior, once de los dieciséis detenidos están relacionados con
la red islamista de Al Zarqaui. 
 

Los otros cinco, según
ha declarado el ministro José Antonio Alonso en rueda de prensa, están
vinculados con los atentados del 11M en
Madrid.


 


Las operaciones de la
Comisaría General de Información de la Dirección General de la Policía, bajo la
dirección del Juzgado Central de Instrucción Número Cinco de la Audiencia
Nacional, han sido realizadas por más de 500 agentes de la CGI, UIP, TEDAX y
Policía Científica.


 
Los detenidos son once ciudadanos
marroquíes, dos argelinos, dos españoles y uno sin identificar, muchos de los
cuales habían manifestado su voluntad de convertirse en “mártires” del Islam.


Esto se pone de
manifiesto por su extrema radicalidad y peligrosidad y su disposición a cometer
una acción terrorista suicida en el momento que así lo dispusieran los
responsables de la organización, según informó el ministerio español del
Interior.


 


Operación
Sello


 


La “Operación Sello”
es la que ha servido para detener a cinco presuntos islamistas que podrían estar
relacionados con el 11-M Los detenidos en esta operación son los marroquíes
Mohamed Larbi Ben Sellam, alias “Abou Zubair”; Mohamed El Idrissi; Asan Amrani
Boukhobza; Abdenneri Essabar; y un quinto individuo al que la Policía no ha
podido identificar todavía pero al que se conoce como “Driss El
Gordo”.


 


Al primero de ellos se
le imputan los 192 asesinatos terroristas en grado de consumación y los más de
1.000 en grado de tentativa que dejó el 11-M y a los demás integración o
colaboración con organización terrorista islámica y otros delitos vinculados a
éste.


 


La clave para iniciar
este operativo, que se ha desarrollado en Madrid y Barcelona, fue la compra de
“un teléfono de seguridad” que tenía como destinatario al padre de Mohamed
Afalah, uno de los terroristas que huyó del piso de Leganés. En esa compra
participó El Idrissi, un tal Hassan El Amrani y “Driss El Gordo”. Los tres
habrían facilitado la huida de Afalah y otros relacionados con el 11-M, además
de participar en labores de reclutamiento para el envío de muyaidines a
Irak.


 


La “Operación Sello”
ha servido para conocer que Mohamed Afalah, uno de los marroquíes que huyó del
piso de Leganés donde se inmolaron siete miembros de la célula terrorista,
habría participado en una acción suicida en Irak entre el 12 y el 19 de
mayo.

Operación
“Tigris”


 


En la operación
denominada “Tigris”, fueron detenidas 11 personas relacionadas con la red
islamista de Al Zarqaui, cuyos domicilios fueron registrados por los agentes de
policía.
 
El núcleo central
de la organización se encontraba en Siria desde donde operaban con los
principales reclutadores y financiadores de las actividades de la red islamista,
Muhsin Khaybar, alias Abdelmajid Al Libi” o “Abdelmajid Al Yasser”, y Abdel Hay
Assas, alias “Abdalla”, detenidos en mayo de 2004 por las autoridades sirias y
posteriormente entregados a su país de origen,
Marruecos.


 


Según informaron ayer
las agencias españolas, las actividades de esta red islamista se centraban en el
reclutamiento y envío de muyahidines a Irak con el objetivo de cometer acciones
terroristas suicidas contra las fuerzas coaligadas. Prácticamente la totalidad
de los detenidos ejercían actividades de delincuencia común, como el tráfico de
estupefacientes, la falsificación de documentos y los robos con violencia, a
través de las cuales obtenían los fondos necesarios para sus
actividades.


 


Las detenciones se
produjeron en diferentes localidades de Madrid (Omar Boulaich Lyazidi en la
capital; Mostafa Roumane en Getafe; y Ahmed Assas en Fuenlabrada), Cataluña
(Samir Tahtah, Fouad Dkikar, ambos en Santa Coloma de Gramanet; Mustafa Filali
en Barcelona; Abadelbarie Dahane en Villafranca del Penedés; y Yagoub Guemereg,
también en Barcelona), Comunidad Valenciana (Faruk Abidi, localizado en
Valencia) y en Andalucía (Tarek Hamed en Algeciras y su hermano Latif en el
Puerto de Santa María).


 


Estos once detenidos
formaban parte de una red más amplia relacionada con Ansar Al Islam, que
abarcaba varios países y con las mismas funciones, el envío de muyaidines a
Irak. Los principales responsables de la red son dos ciudadanos marroquíes que
residían en Siria hasta que fueron detenidos en mayo de 12004, cuando fueron
extraditados a su país. Se trata de Mushin Khaybar, “Abdelmajid Al Libi” o
“Abdelmajib Al Yasser”, y Abdel Hay Assas,
“Abdalla”.


 


Algunos de los detenidos en
esta operación ya habían manifestado la intención de convertirse en terroristas
suicidas, después de haber efectuado los rituales en los que se adquiere la
condición de mártir, algo que, para el Ministerio del Interior, “pone de
manifiesto la extrema radicalidad y peligrosidad de la mayoría de los
detenidos”.

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