Política

EEUU logra el copatrocinio de la UE para votar contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos

Los Gobiernos de los 25 países de la UE han decidido copatrocinar la resolución de condena a Cuba que Estados Unidos ha presentado en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y que se someterá a votación el próximo 14 de abril. No obstante, esta decisión no es irreversible, puesto que un copatrocinio –o incluso la resolución en sí– puede ser retirado hasta justo antes de la votación. El texto pide una visita a la isla de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour.

La resolución contra Cuba se decidirá por votación mañana en Ginebra
De esta forma, el proyecto estadounidense logra el respaldo de 36 países y se
garantiza el apoyo de 11 de los 61 miembros de la Comisión de Derechos Humanos
de la ONU en Ginebra (Suiza) para la votación, prevista para mañana jueves en
función del calendario de la organización.

Así, junto a Estados Unidos,
votarán a favor los siete europeos que forman parte de la Comisión de DD.HH este
año 2005 -Alemania, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia y Hungría— más
Rumanía, Canadá, Australia y Japón.

El resto de miembros, salvo Cuba que
votará en contra, tienen aún que decidir el sentido de su voto: los europeos
Rusia, Ucrania, Armenia, el grupo latinoamericano –Argentina, Brasil, México,
Paraguay, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, Perú, República Dominicana,
Honduras–, así como los representantes de Asia –China, Sri Lanka, Malasia,
Pakistán, República de Corea, Arabia Saudita, India, Indonesia, Nepal, Bhután,
Qatar– y de África (Sudáfrica, Swazilandia, Zimbabwe, Burkina Faso, Gabón,
Guinea, Sudán, Togo, Kenia, Congo, Egipto, Eritrea, Etiopía, Nigeria,
Mauritania).

Un fuente diplomática europea mostró su convencimiento a la
agencia Europa Press de que el perfil suave de la resolución de condena contra
Cuba “hará que algunos de los latinoamericanos voten a favor”.

En los
últimos años, la aprobación de resoluciones similares salió adelante por escaso
margen de votos. El texto presentado este año por Estados Unidos ha sido
calificado por diferentes fuentes diplomáticas como “suave” o con “escaso
contenido”, ya que se limita a recordar resoluciones anteriores y a pedir una
visita a la isla de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos,
Louise Arbour. No obstante, la resolución está presentada bajo el capítulo 9 de
la Comisión, relativo a la “violación de Derechos Humanos y libertades
fundamentales en cualquier parte del mundo”.

Así, en Cuba hay un temor a
que esta posición de la UE mine el diálogo recién resucitado entre Bruselas y La
Habana, que acaban de ´descongelar´ las relaciones diplomáticas tras un año y
medio sin contactos oficiales. De hecho, el ministro cubano de Exteriores,
Felipe Pérez Roque, concentró su reciente viaje a Europa y a las instituciones
europeas en pedir a la Unión que no apoyara a Estados Unidos en Ginebra y
afirmar que sólo así Cuba podrá dar más pasos positivos en materia de Derechos
Humanos.

Habitualmente, la resolución de condena a Cuba es presentada por
algún país iberoamericano –el año pasado fue Honduras y en ella se condenaba la
oleada represiva de la primavera de 2003, cuando el régimen de Fidel Castro
encarceló a 75 disidentes–. Este año ha sido Estados Unidos quien la ha
presentado, algo que no sucedía desde 1998 –en aquella ocasión el texto no fue
aprobado por la Comisión–. Los países de la UE que forman parte de la Comisión
suelen votar a favor de las resoluciones pero, si la posición actual no varía,
esta sería la primera vez que los Veinticinco apoyan en bloque el texto de
condena a La Habana.

Entre los socios de la UE, Reino Unido y Países
Bajos fueron los primeros en apostar por el copatrocinio. La posición de España
ha sido desde el principio el buscar una posición común europea. Algunos
consideran que Cuba no debe mezclar el debate en Ginebra con la nueva tónica de
las relaciones bilaterales surgida a raíz de la suspensión de las sanciones
europeas el pasado mes de enero. Buena prueba de ello es el caso de Reino Unido,
que es firme defensor del restablecimiento del diálogo con las autoridades
cubanas.

La figura del copatrocinio es la única vía a través de la cual
pueden sumarse a las resoluciones los países que no son miembros de la Comisión,
como es el caso de España. La Comisión está formada por 52 países y de ellos
actualmente siete -Alemania, Italia, Reino Unido, Países Bajos, Irlanda,
Finlandia y Hungría- son socios de la UE.

Los apoyos con los que cuenta EEUU

Estados
Unidos, con el auspicio de la Unión Europea (UE) y otros países occidentales,
formalizó el lunes pasado su propuesta de resolución sobre la situación de los
derechos humanos en Cuba. La delegación norteamericana, en la que participan dos
subsecretarios de Estado y un subsecretario del Departamento de Defensa, cuenta
con el apoyo de Israel, Australia, Canadá, Japón, El Salvador, Nicaragua, Mónaco
y gobiernos de Europa Oriental.

La resolución propuesta por Washington
consta de dos párrafos en los que “se invita al personal del Alto Comisionado de
Derechos Humanos (ACDH) a informar a la Comisión sobre la situación” de los
derechos humanos en la isla. Asimismo, pide tener en cuenta todas las
resoluciones condenatorias de la falta de respeto de las libertades
fundamentales adoptadas desde marzo de 1998 por este órgano intergubernamental
de la ONU.

En su segundo párrafo señala que se considerará este punto
para la próxima reunión anual de la Comisión de Derechos Humanos, integrada por
53 miembros de los 191 que forman parte de Naciones Unidas. De todos los
Gobiernos que integran la Comisión, hay 12 que copatrocinan la resolución
formulada por Washington. Para EEUU, el Gobierno de Fidel Castro comete
“violaciones sistemáticas de los derechos humanos”, tal como señaló el
legislador republicano por Nueva Jersey Chris Smith, integrante de la delegación
norteamericana, ante la Comisión de Derechos Humanos la pasada
semana.

Cuba, por su parte, ha negado reiteradamente esa situación y
considera que la resolución que cada año presenta o respalda Washington en su
contra, son “pretextos” para justificar el embargo impuesto en su contra desde
hace más de 40 años.

En 2004, la Comisión aprobó una resolución contra
Cuba presentada por Honduras, en la que se “lamentaba” las severas condenas
impuestas en 2003 por las autoridades de la isla a 75 disidentes políticos y
periodistas cubanos, de los que posteriormente sólo 14 han sido liberados. En
esa ocasión, la mayoría de los países latinoamericanos se inclinó por la crítica
a las autoridades de La Habana y a favor de esa resolución, además de Honduras,
se pronunciaron Chile, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, México y
Perú.

Argentina, Brasil y Paraguay, sin embargo, optaron por la
abstención. A principios de marzo, poco antes de que comenzará la sesión anual
de la Comisión, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, dijo que La Habana
esperaba que ningún país latinoamericano votase en su contra en ese
foro.

“Cuba espera que este año ningún gobierno latinoamericano vuelva a
hacer el papel de Caín”, dijo Pérez Roque. Cuba y EU no tienen relaciones
diplomáticas desde 1961, pero desde 1977 funcionan en las capitales de ambos
países sendas secciones de intereses al amparo de la embajada de Suiza.


Cuba califica de error el apoyo de la UE


Cuba califica de “error” el apoyo de la Unión Europea a
Estados Unidos en su proyecto de resolución contra La Habana ante la Comisión de
Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, pero no cerrará el diálogo con los
europeos, afirmó ayer martes el embajador cubano ante la UE, Rodrigo Malmierca
Díaz.”La Unión Europea es lo suficientemente grande para tomar sus propias
decisiones y no seguir el juego de Estados Unidos. Para nosotros es una
decepción, un error”, afirmó en Bruselas el embajador Malmierca Díaz al
referirse a la postura europea.

Sin embargo, el diplomático dejó en claro
que su país “no cierra ninguna puerta” y continuará adelante con el proceso de
acercamiento a la UE, marcado recientemente por las visitas del ministro cubano
de Asuntos Exteriores, Felipe Pérez Roque, a Bruselas y del comisario europeo de
Ayuda Humanitaria y Desarrollo, Louis Michel, a La Habana. No cerramos ninguna
puerta para la cooperación. Estamos dispuestos a trabajar en forma bilateral,
pero nunca lo haremos bajo presión”, señaló Malmierca Díaz.

La reunión
anual de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra se ha convertido
desde hace 15 años en un campo de batalla a nivel internacional entre Estados
Unidos y el régimen comunista en el poder en La Habana. Desde 1990 a 1997,
Washington logró condenar a la isla en la Comisión de Ginebra con textos
propios.

La moción fue derrotada en 1998, año de la visita papal a Cuba,
por lo que en 1999 y hasta 2002, a instancias de Estados Unidos, fue presentado
por la República Checa y Polonia. Las resoluciones aprobadas en 2003 y 2004
fueron presentadas por Uruguay y Honduras. El año pasado la resolución fue
adoptada por 22 votos a favor, 21 en contra y 10 abstenciones.

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