Una encuesta realizada por el Centro de Estudios para la Convergencia Ciudadana mostró que 68% de los argentinos cree que puede ser víctima de un delito. Además crece la opinión positiva entre la gente (75%) para que el ciudadano común pueda portar armas. Todo pese a la fuerte campaña oficial de desarme y a la promesa del gobierno de pagar hasta 450 pesos argentinos, (unos 110 euros) por cada arma que se entregue voluntariamente.
Un 75 por ciento está a favor de que los ciudadanos puedan portar armas
La medición, desarrollada entre noviembre y diciembre de 2006 en la Ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense, estrena el Indice de Temor Ciudadano (ITC). Se trata de un registro que se realiza cada seis meses y que es utilizado en países tan variados como Italia, México o Chile. Mide la confianza que el ciudadano tiene y los riesgos que percibe frente a la seguridad pública, el futuro, la probabilidad de atentados terroristas, la situación del país en el que vive, la vida cotidiana, la situación del empleo y la seguridad social, el funcionamiento de los sistemas de salud y educación y la credibilidad en las instituciones.
En el caso puntual de la Argentina, el trabajo se completó con un capítulo especial dedicado a la seguridad pública: cuáles son las causas que la generan, de qué tipo de delito se teme ser víctima, la pena de muerte y la posibilidad de que los ciudadanos comunes puedan portar armas.
En el rubro de inseguridad física, además de concluir que casi 70% de los ciudadanos considera que afronta el riesgo de ser víctima de un delito, una mayoría absoluta -58% de los entrevistados- juzgó que el país es más inseguro que otros de la región. En noviembre de 2005 el volumen de opiniones en este sentido había llegado a 61%.
Un dato relevante: la eventual contribución del endurecimiento de las leyes a una mayor seguridad cuenta con menos adhesión al comparar datos de noviembre de 2005 con igual mes de 2006. El año pasado 60% creía en esta alternativa, mientras que en la actualidad esa cifra llega a 55%. El principal indicador de este cambio es el ítem «no contribuirá». Allí evolucionó de 18% en 2005 a 28% en 2006 (ver gráficos).
Otro apunte llamativo: 67% de los sondeados consideró que no existían riesgo de que la Argentina fuera blanco de un nuevo atentado terrorista.
Una vez más descendieron los guarismos respecto de la utilización de la pena de muerte como herramienta contra la inseguridad. En noviembre de 2006, 33% del universo sondeado evaluó que esa medida era muy necesaria o algo necesaria, mientras que 67% interpretó que era «poco necesaria o innecesaria». En noviembre de 2005, esas cifras fueron de 48% y 52%, respectivamente.
La idea de que el ciudadano común pueda portar armas continúa recibiendo un importante respaldo. El 75% opinó en 2006 que estaba poco, algo o muy de acuerdo con esta iniciativa. En 2005, con algunas variaciones, los resultados redondearon cifras similares.
Al abordar las hipótesis sobre causales de la violencia, el ITC refleja que la droga es identificada como principal generadora de la misma, cosechando 71% de adhesiones en noviembre de 2006 y 65%, en igual mes de 2006. Muy cerca se ubicaron la corrupción, en 47%, y la desocupación, con 44%. Una mirada comparativa entre las compulsas de 2005 y 2006 permite advertir un descenso de 8 puntos en la incidencia del ítem desocupación (de 52% a 48%).
La cantidad de ciudadanos que expresó su descreimiento respecto de que el gobierno pueda dar pronta solución al problema de la inseguridad decreció de 57% en 2005 a 52% en 2006. En tanto, la confianza en que el Poder Ejecutivo pueda alcanzar mejoras en este tema cosechó los puntos perdidos por la otra opción, pasando de 43% en 2005 a 48% en 2006.
El índice también resalta que uno de los principales problemas que afronta hoy la Argentina: la confianza. Nuevamente la Iglesia, con 31%, se mostró en la encuesta de noviembre de 2006 como la institución más confiable para los argentinos. Luego siguieron el Poder Ejecutivo, con 24%; los medios de comunicación, con 20%; el Poder Legislativo, con 15% y el Poder Judicial, con 14%.
Un dato relevante que surge de la comparación de las muestras de noviembre de 2005 y 2006, revela fuertes bajas en la confianza depositada en el Poder Ejecutivo, que redujo sus guarismos de 35% a 24%; de las Fuerzas Armadas, que cayeron del 21% a 12%; y de los medios de comunicación, que descendieron de 26% a 20%.
Las instituciones en la que menos confían los argentinos, según la muestra, son los sindicatos, con 3%, seguidos muy de cerca por los partidos políticos, con 5%, y la Policía Bonaerense, con 6%. Todas estas instituciones cayeron un promedio en torno de los cinco puntos al ponderar las compulsas de 2005 y 2006. Fuente: Ambito.web
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