El panorama económico de América Latina para el corto plazo es alentador, pero “la incertidumbre política sigue siendo una preocupación” y muchos países de la región permanecen “vulnerables a un deterioro abrupto” del ambiente externo, advirtió el nuevo Panorama Económico Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI).El FMI destacó el “intenso calendario electoral” que vive en estos meses la región, “lo que subraya la importancia de mantener políticas económicas sólidas” y creíbles.
El organismo internacional subraya la importancia de mantener políticas económicas sólidas y creíble
El reporte del FMI, presentado en víspera de la nueva “reunión de primavera” que celebrará este fin de semana en Washington junto al Banco Mundial, revisó hacia arriba el pronóstico de crecimiento para este año en América Latina y Caribe, marcándolo en un 4,3 por ciento, contra el 3,8 por ciento que apuntó en el informe difundido en setiembre del 2005.
También corrigió la estimación de crecimiento para el 2005, elevándola del 4,1 por ciento de setiembre a un nuevo 4,3 por ciento, mientras que la previsión para el 2007 marca una caída hasta el 3,6 por ciento en toda la región. “En América Latina -indicó el informe-, a pesar del ritmo lento de crecimiento en las economías más grandes, el crecimiento del PIB permanece sólido”, ayudado, afirmó, por el boom de los precios de las commodities.
“Mientras que esto ayudó a una notable reducción de la deuda -continuó el FMI-, la incertidumbre política sigue siendo una preocupación”. Además, advirtió, “muchos países” de América Latina y el Caribe permanecen vulnerables a un deterioro abrupto del ambiente externo”.
Según las estimaciones revisadas del FMI, el Mercosur crecerá este año un 4,5 por ciento (contra el 3,8 que pronosticó en setiembre del año pasado), la región andina lo hará en un 4,8 por ciento (4,1) y México, América Central y el Caribe marcarán un 3,7 por ciento (3,6).
Estimaciones para el 2007
Para el 2007, el Fondo prevé un crecimiento del 3,8 por ciento para el Mercosur, también un 3,8 para la región andina y un 3,3 por ciento para México, el Caribe y América Central.
En su capítulo dedicado a la región latinoamericana, el FMI aseguró que la “clave” para elevar los índices de crecimiento a largo plazo es “mejorar el clima para hacer negocios” en los países del subcontinente.
El Fondo atribuyó el aumento en alrededor de medio punto de la previsión de crecimiento para América Latina respecto del pronóstico de setiembre del año pasado a desempeños “mejores que lo esperado” en Argentina y Venezuela, y afirmó que los recientes recortes en las tasas de interés en algunos países deberá impulsar un crecimiento del consumo interno, aun cuando “la demanda externa seguirá siendo importante”.
Pero enseguida el FMI advirtió algunos “riesgos notables” en el panorama económico latinoamericano, comenzando por una posible caída de la demanda global de los productos primarios y manufacturados que se elaboran en la región, lo que podría “debilitar la contribución al crecimiento” que viene ejerciendo este sector. Luego recordó que lo que caracterizó como un “deterioro” del ambiente financiero internacional también “representa un riesgo” para América Latina y el Caribe, teniendo en cuenta que la región mantiene todavía un “alto nivel” de endeudamiento público.
Calendario electoral
Completando el elenco de los “riesgos”, el FMI destacó el “intenso calendario electoral” que vive en estos meses la región, “lo que subraya la importancia de mantener políticas económicas sólidas” y de “defender la credibilidad duramente ganada entre los inversores domésticos y externos durante las transiciones políticas”, dijo el Fondo.
El FMI destacó el reciente proceso de cancelación de la deuda que protagonizó la región, pero señaló que en muchos países el endeudamiento sigue por encima del piso “seguro” de entre el 25/50 por ciento del PIB. La continuidad de la austeridad en el gasto y las reformas impositivas son “esenciales” para la mejoría de las finanzas públicas en el mediano plazo, dijo el FMI, que también advirtió a los países de la región que una reduccion efectiva del gasto necesita de índices de crecimiento “altos y estables que dependan mucho menos” de los ciclos globales de las commodities.
“Esto, a su vez -continuó-, requiere reformas estructurales que lleve los niveles de inversión cerca de aquellos de los promedios de los mercados emergentes”. En ese sentido, dijo el FMI, “mejorar el clima” para hacer negocios es un asunto “clave” para el crecimiento de América Latina y el Caribe. Según el FMI, ese proceso de mejora del ambiente de negocios en la región requiere, entre otros puntos, reformas para mejorar la protección de los derechos de propiedad y del sistema judicial, cumplimiento de las obligaciones contractuales “y una mayor transparencia y estabilidad en las normas y regulaciones que gobiernan la inversión privada”. (ANSA).
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