El FMI mantiene un moderado optimismo sobre el crecimiento de la economía mundial para este año, pero ratificó que las cuentas negativas en Estados Unidos y los altos precios del petróleo siguen siendo factores de alto riesgo. Según el subdirector gerente del organismo internacional, el gran desafío de América Latina es elevar las tasas de crecimiento.
Según el economista Agustín Carstens
Según el economista mexicano Agustín Carstens, subdirector gerente del Fondo y
considerado el “tercer hombre” entre las autoridades del organismo multilateral,
el escenario internacional sigue siendo favorable, aunque el crecimiento sería
menor que el registrado en 2004.
El funcionario reconoció que los
déficits históricos en las cuentas de Estados Unidos y los altos precios del
petróleo son riesgos a enfrentar no sólo por Latinoamérica sino por el resto del
mundo.
Carstens participó en Río de Janeiro en un seminario sobre los
“Escenarios de la economía brasileña y mundial,” organizado por la Fundación
Getulio Vargas, un centro de estudios económicos, y por el diario O Globo.
“Es muy posible que el crecimiento mundial se mantenga en un ritmo
bastante aceptable,” dijo Carstens. Advirtió que ese crecimiento será inferior
al del año pasado que fue de cerca de 5%, la mayor tasa en años.
“Este
escenario mundial favorable se debe aprovechar para insistir en reformas
sectoriales que pueden detonar el crecimiento económico,” en los países
latinoamericanos, dijo.
Carstens explicó cómo uno de los grandes riesgos
para el crecimiento de la economía mundial este año son la posibilidad de un
grande desequilibrio en la cuenta corriente de la economía de EE.UU.
Ese
enorme déficit podría obligar a ese país a asumir políticas de altos intereses
que puedan desencadenar turbulencias financieras internacionales y por carambola
afectar los mercados emergentes, como los países latinoamericanos.
Existe el riesgo de que “si no se atienden desde su raíz” esos
desequilibrios en Estados Unidos puedan causar mayor depreciación del dólar
frente a otras monedas, nuevas presiones sobre las tasas de interés y posibles
turbulencias financieras, explicó.
No obstante mostró su confianza en
los anuncios del gobierno de George Bush de que en los próximos cuatro años
disminuirá a la mitad su abultado déficit fiscal.
Respecto al petróleo
“existen expectativas de que los precios sigan relativamente altos,” debido a
los bajos inventarios de crudo en Estados Unidos, donde además la capacidad de
refino está siendo usada casi al máximo.
“El petróleo sigue siendo un
riesgo que hay que tener en cuenta,” advirtió. Para América Latina, destacó, el
gran reto es elevar tasas de crecimiento de la economía que hoy son
“extremadamente bajas.” También es necesario avanzar en reformas micro y
macroeconómicas, disminuir la proporción de la deuda pública respecto al tamaño
de las economías y conjurar “el riesgo del populismo fiscal.”
Sobre
Europa advirtió que el crecimiento de su Producto Interior Bruto es muy bajo
respecto a su potencial y abogó por mayor apertura en el mercado laboral y de
bienes y servicios del viejo continente. Para China recomendó mayor flexibilidad
cambiaria. Carstens explicó que en 2004 el extraordinario crecimiento mundial se
explica por las políticas fiscales expansionistas aplicadas en Asia, China y
especialmente en Estados Unidos.
En América Latina ese crecimiento
estuvo apoyado principalmente en el sector exportador de México, Brasil y
Argentina. La región ha mejorado su calidad de crédito, es decir los costos
financieros que se ve obligada a pagar, a niveles cercanos al promedio de los
países emergentes.
EL PIB alemán creció 1,6%
en 2004
Entre octubre y diciembre, en comparación con el
trimestre anterior, el índice descendió en un 0,2%. El PIB alemán creció en 2004
el 1,6%, una décima menos de lo que esperaban los expertos, informó ayer el
Departamento Federal de Estadística con sede en Wiesbaden (centro de Alemania).
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