El gobierno palestino, que encabeza el movimiento radical, terrorista e islámico Hamas, hizo un llamamiento para “borrar del mapa” a Israel, después de que un mortífero ataque aéreo israelí en el norte de la Franja de Gaza causara la muerte de al menos 18 palestinos, entre ellos cinco mujeres y cuatro niños. El Gobierno de Israel acaba de declarar la alerta máxima en todo su territorio.
El grupo terrorista Hamás anuncia el fin de la tregua con Israel y clama venganza
La existencia de Israel debe ser eliminada, porque es un Estado de bandidos y animales”, dijo el portavoz del gabinete palestino, Ghazi Hamad, en una declaración enviada por escrito a la agencia de noticias “DPA”.
Las terribles masacres en Beit Hanun y Yenin fueron perpetradas por pandillas asesinas dirigidas por (el primer ministro israelí Ehud) Olmert, (Avigdor) Lieberman (miembro derechista del gabinete israelí) y (el ministro de Defensa Amir) Peretz”, declaró Hamad.
“El mundo debe movilizarse lo más rápido posible contra esta banda criminal, que lo único que sabe hacer es matar a palestinos, algo que se ha convertido en una costumbre diaria de ellos”, agregó.
Tregua rota
Por su parte, el máximo responsable político del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), Jaled Mashaal, anunció el fin de la tregua con Israel, tras el ataque en Beit Hanun, en el que murieron al menos 19 personas, en su mayoría mujeres y niños, y aseguró que la lucha armada es libre de reanudarse.
Mashaal advirtió además de que Hamás responderá al ataque “con hechos, no con palabras. La operación israelí ya ha sido condenada por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y el primer ministro, Ismail Haniyeh.
El máximo responsable político del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) anunció el fin de la tregua con Israel, tras el ataque en Beit Hanun y prometió venganza. Por su parte, el Ejército israelí lamentó la muerte de civiles palestinos y abrió una investigación. Según explica el Ejército, la operación tenía como objetivo evitar el disparo de cohetes contra territorio israelí por parte de milicianos palestinos y los disparos se realizaron contra el lugar desde donde se lanzaron ayer los cohetes Qassam que alcanzaron Ashkelon.
No obstante, tras las primeras noticias de víctimas civiles, el jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Dan Halutz, ordenó que se suspendieran los disparos y que se abriera una investigación. Según el Ejército, los primeros datos apuntan a que el lugar donde se produjeron las víctimas está lejos de la zona contra la que disparó la artillería israelí. En todo caso, personal del mando sur del Ejército y el máximo responsable de la artillería se han trasladado a la zona.
Por otra parte, el Ejército israelí reiteró en su comunicado que su objetivo son “los grupos e infraestructuras terroristas y no los civiles palestinos”, pese a que los milicianos palestinos “atacan deliberadamente a civiles israelíes”.
En este sentido, el Ejército expresó su “pesar por cualquier daño sufrido por civiles no implicados” en actividades terroristas, pero subrayó que “la responsabilidad de estos hechos corresponde a las organizaciones terroristas, que usan a la población civil palestina como ´escudos humanos´”.
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