Sería una forma de mermar el efecto de la crisis económica de las familias que están en paro. Así lo justificó el Obispo Ángel Rubio al invitar a los sacerdotes de la Diócesis a que destinen un porcentaje de su salario a la nómina del mes de mayo.
Signo testimonial del presbiterio diocesano
Teniendo en cuenta que cada vez son más las familias en paro o en situación económica grave, Ángel Rubio Castro -el obispo de Segovia– ha aprovechado el escenario brindado por la homilía de la Misa Crismal para invitar a los sacerdotes de la Diócesis a que destinen el 10% de su salario de la nómina del mes de mayo a los parados.
Rubio Castro indicó que esta aportación debe ser “fruto de la caridad que nos exige el Padre en la celebración de la Eucaristía” y agradeció la labor “silenciosa, eficaz, alegre y generosa” de los sacerdotes de la provincia a favor de los católicos.
Además, el Obispo de Segovia indicó que la donación debería realizarse a través de Cáritas Diocesana y pidió a los sacerdotes que “libremente” determinen la forma de hacer realizable este proyecto.
“Vivir en pobreza, crecer en oración y preparar la predicación” fueron las palabras del obispo, que volvió a reconocer la función social de la iglesia y la colaboración que desde ese sector se puede realizar para el bien de los ciudadanos.
Entre 600 y 800 euros mensuales es el salario base que cobra un sacerdote español. El sueldo de los obispos es mayor y ronda los 900 euros, según los datos del Fondo Común Diocesano.
El prelado segoviano formuló ayer la propuesta tras la celebración de la Misa Crismal, que anualmente convoca en la Catedral a los más de 120 sacerdotes diocesanos de la provincia al inicio de la Semana Santa en una solemne Eucaristía, tras la que los presbíteros se reúnen con el obispo en un almuerzo de hermandad previo a los actos litúrgicos de la Semana Santa.
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