Pidió disculpas, pero a medias. Sólo reconoció su error por las formas en que se produjeron sus declaraciones, pero se ratificó en la veracidad de la acusación. Ante su obstinación, el Grupo Popular solicitó ayer mismo en el Congreso la reprobación del ministro, y Rajoy lamentó que el Gobierno de Zapatero responda así a sus propuestas de establecer un pacto de Estado en materia de política exterior.
EL MINISTRO PIDIÓ DISCULPAS POR LA FORMA PERO NO RECTIFICÓ EL FONDO
El portavoz parlamentario de Exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, anunció
ayer, tras la intervención de Miguel Ángel Moratinos ante la Comisión de
Exteriores del Congreso, que su partido pedirá la reprobación del ministro por
sus declaraciones en las que acusaba al anterior Gobierno de apoyar el golpe de
Estado de Venezuela en 2002. El portavoz popular ha advertido, además, de que el
PP no volverá a sentarse “en ninguna negociación” con el ministro porque
considera que ha quedado invalidado tras no retractarse de sus polémicas
declaraciones.
Durante su intervención, Moratinos pidió disculpas por lo
dicho sobre el apoyo de Aznar al golpe contra Chávez, pero se negó a rectificar
el fondo de sus palabras. En concreto, afirmó que “en ningún momento acusé al
anterior Gobierno español de instigar o participar en la preparación y ejecución
del golpe de Estado. Mis palabras deben entenderse en el sentido de que por
apoyar quise y quiero decir que no condenó el golpe de Estado, que lo endosó y
que le ofreció legitimidad internacional”.
Reconocía, por tanto, que
cometió un error de forma, pero insistió en que sus palabras eran ciertas: “El
lugar para hacer esas afirmaciones, aunque sean verdad, no era el adecuado ni el
momento oportuno y que fueron desafortunadas. Por tanto, asumo el error y me
disculpo”. Sin embargo, quiso corregir el alcance de sus palabras acusando al
Gobierno de Aznar de no gestionar bien la crisis y de haber dado cobertura
internacional al golpe, aunque puntualizando que en ningún momento creyó que el
Gobierno español lo hubiera instigado.
Una grave
irresponsabilidad
Para el PP era necesario que la rectificación
fuera también sobre el fondo de sus declaraciones. La suya fue una grave
irresponsabilidad que, según Gustavo de Arístegui, se habría evitado si el
ministro hubiese tenido un mayor calado político: “Como ciudadano, como político
y como diplomático me avergonzaron profundamente sus declaraciones del otro día.
No tengo nada más que decirle en ese sentido, pero decía usted en ese bochornoso
momento que las instrucciones a lo mejor eran insólitas. Lo insólito es lo que
usted dijo, porque sus graves acusaciones no eran sólo un insulto al Gobierno
anterior o al partido que lo apoyaba, a sus militantes, a sus votantes y
simpatizantes, lo es a la democracia”.
Arístegui insistió en que “nadie
bendijo el golpe. Nadie del PP, del Grupo Popular, ni del Gobierno anterior. Eso
es falso. Usted pasará a la historia de la democracia como el calumniador de
partidos y de gobiernos demócratas, y nosotros pedimos su dimisión”.
Los
populares alegan que no quedaron satisfechos porque el ministro realizó durante
su intervención una interpretación sesgada y torticera de una serie de
telegramas convenientemente aderezados. A este respecto, Arístegui se preguntó
qué gobierno se fiará a partir de ahora de España o qué embajador enviará una
comunicación sin temer que el ministro vaya a acudir a “airearlo” al Congreso.
“Reconózcalo, es muy sencillo: me calenté, me equivoqué, se me fue la pinza”, le
ofreció Arístegui al ministro de Exteriores.
Como consecuencia, el
portavoz del Grupo Popular informó de que el PP seguirá pidiendo la dimisión del
ministro mientras no se disculpe y pretenda “irse de rositas”. Arístegui ha
asegurado que su Grupo estaba profundamente “dolido y sorprendido”, por lo que
adelantó que no se sentarán con el jefe de la diplomacia española para lograr un
pacto en política exterior porque ha perdido “legitimidad moral” para hacerlo.
El resto de Grupos presentes en la Comisión, salvo CiU, coincidieron en que la
intervención de Moratinos ha demostrado que el Gobierno del PP legitimó el golpe
de Estado contra Hugo Chávez, pero todos aceptaron sus disculpas por las formas
en el entorno en que el ministro formuló sus declaraciones. CiU, mientras, ha
pedido “pasar página” y centrarse en el futuro.
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