Al igual que cualquier otro propietario, Marcial Peredo tenía algunas ideas sobre decoración para su nueva casa de Falls Church, Va. Y como muchos propietarios, llamó a un contratista para hacer obras.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Martes, 21 de julio 2026

Al igual que cualquier otro propietario, Marcial Peredo tenía algunas ideas sobre decoración para su nueva casa de Falls Church, Va. Y como muchos propietarios, llamó a un contratista para hacer obras.
Steven Emerson
Ese proyecto de decoración se convertía el martes en parte del juicio a cinco antiguos empleados de la Fundación Tierra Santa de Ayuda y Desarrollo (HLF). Los trabajadores que se encontraban realizando la reforma en una esquina de la propiedad con una excavadora pequeña desenterraron unas cuantas cintas de video, explicaba Peredo. Se recogieron en total casi tres docenas, que fueron depositadas en la basura. “Yo iba a tirarlas,” explicaba Peredo bajo juramento. “Estaba hablando con mis vecinos y me dijeron que la casa había estado bajo vigilancia policial.”
Peredo compró la casa a un hombre llamado Fawaz Mushtaha, un conspirador declarado colaborador necesario en el juicio de la Fundación, identificado por la fiscalía como integrante del Comité por Palestina de la Hermandad Musulmana en América. Él no sabía eso, pero tras saber que la casa había sido vigilada, Peredo explica que sacó la bolsa de las cintas de la basura y “llamé a un amigo del Departamento de Seguridad Nacional para preguntar lo que debía hacer.”
Se fue a ver a su amigo con 2 cintas y unas cuantas semanas después recibió la visita de dos agentes del FBI. Se llevaron el resto de las grabaciones junto a algunas más que habían sido encontradas. Los agentes también se llevaron el contenido de la vieja barbacoa del jardín, que incluía “carcasas quemadas, un teléfono móvil abrasado, un paquete de mapas a medio quemar y restos de dinero,” decía Peredo al tribunal. Los abogados de la defensa no hicieron preguntas.
Al jurado no le fueron mostradas ninguna de las grabaciones el miércoles, pero basándome en las pruebas presentadas a lo largo del juicio original del año pasado, verán una serie de concentraciones de apoyo a Hamas, incluyendo una con el acusado Mufid Abdulqader anunciando: “yo soy Hamas, Oh hermanos. En medio del fuego, me arrojarán. Y yo soy Hamas, oh hermanos. En medio del fuego me arrojarán. Juro borrar el nombre del sionista. Y proteger mi tierra, Palestina. Y tenéis que iros.” Alrededor del minuto 6:28, Abdulqader simula disparar a otro actor que interpreta a un soldado israelí.
La grabación fue realizada en una concentración de la Asociación Islámica por Palestina (IAP) en recuerdo de la intifada de los años 80. Demuestra que los acusados eran conocedores de la violencia de Hamas y que compartían sus objetivos declarados de expulsar a los judíos por la fuerza. Otras pruebas establecen el papel de la entidad trabajando con la Fundación en el Comité Palestina, una iniciativa que la fiscalía afirma fue creada por la Hermandad Musulmana para promover la agenda de Hamas en Estados Unidos. El juicio fue declarado nulo el pasado octubre después de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime en la mayoría de los cargos. Mohamed El-Mezain fue absuelto de todos los cargos excepto del de conspiración para proporcionar apoyo material a grupo terrorista.
Un traductor árabe que trabaja para el FBI también prestó testimonio del miércoles. Antes de mostrar las pruebas grabadas y sus traducciones al jurado, la fiscalía obligó a los testigos a relatar cómo se hizo el trabajo para garantizar la precisión y cómo se identifican a los que hablan en las conversaciones grabadas. El jurado también escuchó a Paul Matulic, un miembro del Comité de Inteligencia del Senado, que prestó testimonio acerca de una carta que su oficina recibió en 1995, cuando entonces era asistente del presidente del Comité Judicial del Senado, Orrin Hatch (R-Utah). Funcionarios estadounidenses habían detenido a Mousa Abu Marzook, líder político de Hamas, en cumplimiento de una petición de extradición desde Israel.
La carta procedía del portavoz de Hamas Ibrahim Ghoushe y contiene un lenguaje que Matulic considera amenazante: “La detención indefinida o la entrega del Dr. Abu Marzuq a los israelíes provocará una oleada de rabia por todo Estados Unidos y en distintas partes del mundo árabe y musulmán,” escribía Ghoushe. “Como resultado, habrá consecuencias serias.”
La amenaza de “repercusiones serias” por parte de Hamas podría ser señal de que el grupo considera ampliar sus objetivos más allá de los israelíes. Ello se deduce de una cuestión planteada al experto Matthew Levitt bajo testimonio la mañana del miércoles. En un giro del argumento de que el terrorista de una persona es el luchador de la libertad de otra, a Levitt se le pedía que comparase a Hamas con los líderes de la Revolución norteamericana. “No,” decía Levitt riéndose, “son circunstancias completamente diferentes.”
Como informaba el Investigative Project on Terrorism tras la anulación del juicio, el jurado William Neal, que al parecer dominó las deliberaciones, apoyaba la analogía cogida con alfileres: “Nuestro país fue fundado sobre un acto terrorista. El episodio del té en Boston no fue una fiesta. Fue una rebelión en contra de la voluntad del rey. Combatían a un gobierno opresivo.”
Finalmente, respondiendo al énfasis por parte del abogado de la defensa en el uso por parte de Levitt de fuentes israelíes para su investigación de Hamas, incluyendo su libro de 2006 “Hamas: política, caridad y terrorismo al servicio de la jihad,” Levitt era preguntado por el motivo. Hay más fuentes israelíes sobre Hamas simplemente porque “ellos están atentando contra Israel,” decía Levitt. “Eso no significa que se deba utilizar información exclusivamente israelí.”
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A