Fidel Castro está a punto de cumplir 80 años y todos piensan ya en su sucesión. Estados Unidos ha elaborado un informe en el que propone incentivos con condiciones para un gobierno de transición en Cuba y financiación para las organizaciones opositoras. La disidencia interna cubana ha reaccionado con división de opiniones.
Bush aprobó la duplicación de los fondos destinados para la transición cubana
El informe, presentado en Washington por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, ofrece incentivos económicos a un eventual gobierno de transición en Cuba con tres condiciones: liberar a todos los presos políticos, convocar elecciones “libres y justas” y pedir expresamente la asistencia de Washington.
Las recomendaciones del segundo informe de la Comisión de Asistencia a una Cuba Libre, difundido en el Departamento de Estado y aprobadas por Bush, incluyen nuevos fondos por 80 millones de dólares en los años fiscales 2007 y 2008, a fin de “dar poder a los cubanos para que se preparen para el cambio”, citó AFP.
El dinero se suma a los 35 millones de dólares destinados anualmente a las anticastristas Radio y TV Martí. A partir de 2008, el financiamiento adicional bajaría a 20 millones de dólares hasta el fin del gobierno de Castro.
Bush indicó que el informe y el “programa para el pueblo de Cuba” de 80 millones de dólares subrayan la voluntad de Estados Unidos de alentar a la oposición cubana para que deje atrás “el control represivo del régimen de Castro” y avance hacia “una libertad y democracia genuina”.
“El informe demuestra que estamos trabajando activamente por un cambio en Cuba, no simplemente esperando el cambio”, afirmó Bush.
El texto dice abiertamente que con un Hugo Chávez (presidente de Venezuela) rico en dinero del petróleo se ha creado “la urgencia de trabajar hoy para asegurarse de que la transición cubana sea genuina y que la estrategia de sucesión del régimen fracase”.
Efecto contraproducente
Elizardo Sánchez, que encabeza una Comisión de Derechos Humanos considerada ilegal por el gobierno de la isla, opinó que hay “preocupación” entre algunos sectores de la disidencia.
Sánchez señaló que el informe constituye “otro ejemplo de las iniciativas de Washington respecto a Cuba que tienen un efecto más bien contraproducente y llevan agua al molino del régimen totalitario, en cuanto a que le da armas para la propaganda”.
“El régimen no tiene que decir que tiene un enemigo externo sino que ellos (EEUU) se encargan de ratificarlo cada semana en Washington”, apuntó.
“Soy un simple activista de derechos humanos, tal vez por eso no termino de entender por qué debe existir esa comisión unilateral y mucho menos un coordinador con carácter especial para el futuro de Cuba o de cualquier otro país en Washington o cualquier otro país”, añadió.
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