A un mes de las elecciones presidenciales, la contienda se concentra entre Calderón, defensor del libre comercio con el apoyo de los líderes empresariales, y López Obrador, integrante de la izquierda y quien extrae la mayor parte de su respaldo de los pobres, quienes sienten que las políticas de libre comercio no han logrado ayudarles. El liderazgo de Calderón, es bien visto por los mercados, inversionistas y los empresarios mexicanos ya que promete disciplina fiscal y generar más empleos.
Andrés Manuel López Obrador no logra convencer con su revolución bolivariana a los mexicanos
A Felipe Calderón le encanta hacer alusiones a las canciones del folclor mexicano. Recientemente, el candidato conservador a la presidencia disfruta en particular cuando recuerda una canción acerca de un jamelgo de nombre Relámpago, el cual vence inesperadamente a Moro, un reluciente campeón, durante una carrera.
´´Yo no era el favorito´´, gritó ante una multitud de agricultores, pescadores y dueños de pequeños establecimientos del poblado de Tonalá, durante una de las paradas de campaña por el estado de Chiapas. “Yo no era el que estaba arriba en las encuestas. Pero, ¿saben qué hice, caballeros? Me puse a trabajar. Me propuse decirles a los mexicanos lo que verdaderamente representa cada candidato´´.
Después de permanecer seis meses en segundo lugar, Calderón ha repuntado, superando al candidato que iba a la cabeza, Andrés Manuel López Obrador, con una andanada de anuncios en los que éste es presentado como un peligroso y violento representante de la izquierda que llevará al país a la bancarrota.
A un mes de las elecciones presidenciales, la contienda se concentra entre Calderón, defensor del libre comercio con el apoyo de los líderes empresariales, y López Obrador, integrante de la izquierda y quien extrae la mayor parte de su respaldo de los pobres, quienes sienten que las políticas de libre comercio no han logrado ayudarles.
Por su parte, López Obrador, de 53 años, quien fue Regente de la Ciudad de México hasta el año pasado, descarta las encuestas recientes por considerarlas ´´propaganda´´ y alega que los números fueron maquillados para disminuir el volumen de electores de la clase trabajadora. Bajo su dirección, las finanzas de Ciudad de México se mantuvieron sólidas. En cuanto a la acusación de peligrosidad, eso sencillamente es ridículo, asegura.
Cambio de mensajes
Calderón, de 43 años, ex miembro del Congreso Mexicano y ministro de Energía, ha encabezado el giro radical con una campaña ágil y atractiva, apoyándose considerablemente en anuncios por radio y televisión, muchos de ellos negativos, que fueron probados en grupos de control y ajustados a la medida de bases específicas de apoyo popular, explican sus asesores. Este 2 de julio, los mexicanos irán a las urnas.
Integrante del Partido Acción Nacional, al cual también pertenece el presidente Vicente Fox, Calderón ha superado, en una proporción de dos a uno, el gasto de campaña de López Obrador en anuncios que, entre otras cosas, vinculan al candidato de izquierda con el antinorteamericano presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Además, ha capitalizado diestramente la percepción de que López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática, tiene una vena autoritaria así como reputación de ser un agitador, debido a las tumultuosas protestas contra el fraude electoral que encabezó hace una década. Los anuncios de Calderón por televisión se refieren a su rival como “un peligro para México´´.
Los ataques personales contra López Obrador se deben a cambios estratégicos que aplicó a finales de marzo el joven equipo de campaña de Calderón. El candidato, que ahora acoge de buena gana a Fox, después de haber mantenido sus distancias, defiende con firmeza el récord del gobierno actual en lo concerniente a la economía y los programas sociales.
Además, echó a un lado su rígido discurso de campaña acerca de las virtudes de los mercados abiertos y la inversión extranjera, optando por un mensaje más simple: crear empleos, empleos y más empleos. Sus anuncios de campaña lo señalan como ´´el presidente del empleo´´, y su lema es: Mi trabajo será asegurarme de que tú tengas empleo.
Un aspecto que une a los candidatos es su oposición al plan del presidente George W. Bush con miras a erigir una valla o muro a lo largo de la frontera y destacar a la Guardia Nacional. Ambos candidatos afirman que la forma de parar la inmigración ilegal consiste en crear más empleos e inversiones en México.
Calderón también se robó una página de la estrategia de López Obrador, quien promete una variedad de subsidios gubernamentales y dádivas. Asimismo, este conservador fiscal y social ahora hace hincapié en asegurar que extenderá y expandirá los programas de asistencia social y cuidado de salud puestos en marcha por Fox. La promesa relativa a seguir adelante con la prodigalidad del gobierno atrae los mayores aplausos en sus mítines.
El equipo
El lado positivo ha sido un notable regreso político. En el mes de enero, cinco prominentes sondeos de opinión por parte de respetables encuestadores mostraban a Calderón a la zaga, por 6 a 10 puntos porcentuales. En abril y mayo, sin embargo, los cinco sondeos de opinión mostraban que la contienda se estaba volviendo más reñida y con una ligera ventaja para Calderón.
´´Nosotros hemos logrado cambiar el tema de las elecciones´´, dijo Juan Camilo Mourino, de 34 años, quien administra la campaña de Calderón.
Mourino dijo que el círculo interior de la campaña había sostenido un feroz debate antes de llegar a la decisión de que bombardearían a López Obrador con anuncios negativos. Pero Calderón estaba detrás por 10 puntos porcentuales a finales de febrero.
´´Nosotros tuvimos que hacer algunos ajustes´´, comentó Mourino.
Uno de los creadores de la nueva campaña fue Antonio Sola, de 34 años, consultor político de nacionalidad española, quien solía ser uno de los principales asesores del ex Primer Ministro José María Aznar. Mourino también dijo que había sostenido varias conversaciones informales respecto a la campaña con Dick Morris, consultor estadounidense que trabajó en alguna época para el ex presidente estadounidense Bill Clinton. Pero el equipo de Calderón decidió que no lo contrataría.
A la defensiva La campaña de López Obrador ha tardado en responder. Hasta hace muy poco, el candidato se había resistido a los consejos que le dieron para que respondiera a los ataques sucios con sus propios ataques sucios. Apenas en esta semana su partido transmitió un anuncio radial en el que tilda a Calderón de “mentiroso´´. Aparte de tomarse su tiempo para salir a la ofensiva, López Obrador ha cometido otros errores, admiten sus subalternos. En febrero, ridiculizó a Fox, llamándolo ´´chachalaca´´, diciéndole ´´cállese´´ y ´´manténgase fuera de la campaña´´, con lo cual le suministró a Calderón barraje para acusarlo de intolerante.
Debate si o Debate NO
La decisión de López Calderón de no participar en abril en el primer debate, una clásica táctica de un candidato a la cabeza, también repercutió negativamente. La mayoría de los analistas afirma que eso contribuyó a la noción de que puede ser arrogante, y desdeñar los puntos de vista de otros. López Obrador también se ha negado a permitir que sus subalternos aprovechen su modesto estilo de vida o la estrecha relación con sus hijos para suavizar su imagen, notan algunos integrantes del equipo de campaña.
En cuanto a las encuestas, López Obrador asegura que son las fabricaciones de jerarcas de los medios de comunicación masiva en una conspiración para derrotarlo. Sus asesores sostienen que sus encuestas internas muestran que cayó a principios del mes en curso, pero que ya recuperó terreno y actualmente está al frente de Calderón por seis puntos porcentuales. Empecinado, López Obrador ha insistido en llevar una campaña de las bases populares que dependa en mayor medida de sus discursos en los poblados, con altoparlantes encima de automóviles y corriendo la voz, en vez de emplear anuncios por radio y televisión, dicen sus asesores de campaña. Esa decisión podría terminar siendo un toque magistral o su mayor error. ´´La estrategia se mantendrá igual, debido a que esa es la forma en que López Obrador hace campaña´´, dijo Ricardo Monreal, prominente asesor. “Su manera de hacer campaña es, como siempre lo hizo, calle por calle, poblado por poblado, al nivel popular. El cree que, de esa forma, derrotará a la campaña publicitaria´´. Monreal agregó: “Todos nosotros sabemos que la mercadotecnia ha llevado a muchos presidentes actuales al poder por todo el mundo. Sin embargo, López Obrador no está confiando en esa técnica. Está contando con la estrategia de las calles´´. De cualquier forma, López Obrador ha hecho algunos ajustes, notó César Yáñez, su portavoz y uno de sus cercanos asesores. Durante varios meses, el candidato evitó entrevistas, a menos que se llevaran a cabo con estaciones locales de radio. Siempre se ha mostrado obsesionado con el control de su mensaje. Pero, en las últimas dos semanas, se ha sometido a tres entrevistas en cadena nacional por televisión. Incluso permitió que lo caricaturizara un satirista político que viste un disfraz de payaso.
Aunado a lo anterior, ya empezó a aguijonear a Calderón. La semana pasada dijo que el candidato conservador estaba atrapado por sus asesores de campaña.
Los directores de ambas campañas afirman que la contienda es muy cerrada como para que ya estuviera definida claramente. Los diferentes grupos coinciden en que será decisivo el debate final del 6 de junio, la única confrontación directa entre Calderón y López Obrador.
´´Nosotros tenemos que ganar ese debate´´, concluyó Mourino. Fuente:JAMES C. McKINLEY / NYT TUXLA GUTIERREZ, México.
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