Las conversaciones que el grupo terrorista Hamás ha conducido en las últimas semanas con el resto de las formaciones palestinas concluyeron sin ningún resultado y los fundamentalistas han anunciado que formarán un gobierno en solitario que estará integrado por políticos de su partido, tecnócratas e independientes.
La cohabitación entre el presidente Abú Mazen y Hamás se presenta como muy difícil de llevar
Esta decisión incidirá negativamente en la Autoridad Nacional Palestina, ya que sin duda caerá en el aislamiento internacional puesto que un gobierno exclusivamente de Hamás será percibido como un ejecutivo “terrorista” dado que la formación ha sido calificada de esa manera por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea.
Hamás anunció que presentará ante el parlamento al nuevo gabinete el próximo lunes, aunque antes, durante el fin de semana, la dirección de Hamás se reunirá con el presidente Mahmud Abbas (Abú Mazen) para darle cuenta de quiénes serán los ministros.
Es muy posible que en esa reunión Abú Mazen comunique a Hamás que su programa de gobierno no es aceptable al ser demasiado vago y que ordene a la dirección fundamentalista que lo modifique antes de presentarlo para su votación ante el parlamento, donde Hamás cuenta con una holgada mayoría.
Algunos partidos palestinos de centro han recibido presiones de Estados Unidos para no entrar en una coalición con Hamás mientras que las formaciones de izquierda consideran insuficientes las concesiones que les han ofrecido los fundamentalistas.
Salah Bardawil, portavoz de Hamás en la franja de Gaza, confirmó que la mayoría de los ministros no serán parlamentarios sino tecnócratas e independientes que se han especializado en sus áreas de competencia, y que muchos de ellos no estarán vinculados a Hamás.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), de orientación marxista, comunicó por la tarde que las negociaciones con Hamás habían concluido sin éxito. El FPLP era el partido que más interés había mostrado por entrar en coalición con Hamás.
Hamás también tenía un gran interés en que Fatah participara en una coalición pero la posición de Abú Mazen ha sido inquebrantable al exigir que primero Hamás aceptara la declaración de independencia de la OLP de 1988 por la que los palestinos reconocieron explícitamente a Israel.
La cohabitación entre el presidente Abú Mazen y Hamás se presenta como una situación muy difícil de llevar. Los enfrentamientos serán constantes y la posición de la ANP se debilitará mientras Israel continuará con su plan de expansión en los territorios ocupados de Cisjordania y en Jerusalén.
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