Política

¿Hay algún perjudicado por el libre comercio?

“Por supuesto, no todo el mundo que pierde un puesto de trabajo encuentra un puesto mejor con el tiempo – aunque los trabajos que sus hijos y nietos desempeñarán en los próximos años van a ser mejor casi seguro cuanto más libre sea el comercio hoy. (Véase el libro indispensable de Russ Roberts, The Choice). ¿Soy una víctima o un beneficiario del comercio libre si el comercio más libre hoy rebaja mis ingresos, pero incrementa los ingresos de mis hijos?”

Libre Comercio


La respuesta sensata parece
ser “por supuesto”. Los partidarios confesos del comercio libre que quieren
influenciar el debate público (más que hacer ruido simplemente) ofrecen a menudo
a otros partidarios del libre comercio un consejo que se deriva de estas
directrices:


 


“Mira, si decimos que nadie sale
perjudicado por él, sólo lograremos hacer que la defensa del libre comercio
parezca estúpida. Por supuesto que algunos salen perjudicados por él. Cuando
importamos más bienes y servicios, los empleados nacionales de industrias que
compiten con estas importaciones pierden a menudo puestos de trabajo, o tienen
que soportar salarios inferiores. Así que admitámoslo de partida, algunas
personas salen perjudicadas del comercio libre”.


 


Tiene sentido – casi. El consejo
de arriba bien podría parecer parte de una estrategia de defensa. Pero no creo
que, entendido apropiadamente, el comercio libre perjudique a
alguien.


 


En primer lugar, y simplemente,
tiene que reconocerse una perspectiva temporal. Puede que pierda el empleo en la
fábrica de coches hoy a causa de las importaciones superiores de coches
extranjeros. Pero si el año que viene encuentro un puesto mejor en una industria
distinta – un puesto mejor hecho posible por la eficacia económica incrementada
que se deriva, en parte, del comercio libre – cómo cuento. ¿Como alguien
perjudicado por el comercio libre? O como los beneficiados por el comercio
libre.


 


Por supuesto, no todo el mundo que
pierde un puesto de trabajo encuentra un puesto mejor con el tiempo – aunque los
trabajos que sus hijos y nietos desempeñarán en los próximos años van a ser
mejor casi seguro cuanto más libre sea el comercio hoy. (Véase el libro
indispensable de Russ Roberts, The
Choice
). ¿Soy una víctima o un beneficiario del comercio libre si el
comercio más libre hoy rebaja mis ingresos, pero incrementa los ingresos de mis
hijos?


 


En segundo lugar, y más
significativamente, centrarse en el comercio internacional es inapropiado —
como lo es sentarse sólo en parte de los cambios en el bienestar de la gente que
tienen lugar en una economía.


 


Cada empleado perjudicado por el
comercio libre eligió cooperar en una economía basada en la división del
trabajo. Los beneficios de hacer esta elección son sustanciales; estos
beneficios, de hecho, son tan grandes y obvios que la mayoría de la gente
continúa inconsciente del hecho de que eligen participar en tal economía. (Nadie
tiene que participar en la economía. Cada uno de nosotros es libre de intentar
granjearse su subsistencia con poca o ninguna interacción con alguien más allá
de nosotros o los miembros inmediatos de nuestra
familia).



Elegir participar en una
economía marcada por una amplia especialización del trabajo es elegir disfrutar
de la enorme prosperidad que tal economía pone a disposición. Pero esta elección
se hace con condiciones que son inevitablemente necesarias para que opere tal
economía. Estas condiciones incluyen, crucialmente, el dinamismo económico fruto
del cambio empresarial (“destrucción creativa”, como la llamó Schumpeter),
avances en el conocimiento y mejoras en los medios de propagación del
conocimiento, cambios en los gustos del consumidor, cambios medioambientales y
otros externos, y cambios políticos (como el colapso del comunismo hace quince
años).


 


Si la búsqueda constante de
mejores medios de producción, y la búsqueda de cosas mejores y distintas que
producir, y la búsqueda de mejores medios de llevar al mercado los bienes – si
la libertad de los consumidores para gastar su dinero como vean apropiado, y la
libertad de los inversores para invertir como crean mejor, y la libertad de los
consumidores y los inversores por separado para ajustar tales cambios como crean
apropiado – la economía se derrumbaría. No se parecería ni remotamente a la
economía que produce la prosperidad a la que estamos
acostumbrados.



Dado que verse “perjudicado”
por el comercio libre significa típicamente que los que salen perjudicados
sufren una reducción relativamente pequeña de su acceso a esta prosperidad,
parece razonable concluir que esta prosperidad es buena – y que es mejor más de
ella que menos.


 


Un cambio en el volumen comercial
que sostenemos con los extranjeros sólo es una manifestación, una variedad, del
dinamismo de la economía a la hora de generar esta enorme (y enormemente
deseable) prosperidad.


 


Si identificamos a la gente que
pierde sus puestos de trabajo presentes debido al libre comercio como
“perjudicados” por el libre comercio, entonces deberíamos identificar a
cualquier persona que pierda su puesto de trabajo por cualquier motivo (excepto
mala conducta) como alguien perjudicado por el cambio
económico.


 


Pero el cambio económico es un
aspecto vital, integral e insalvablemente importante de la economía
especializada que produce la prosperidad que la gente es reticente a perder
incluso en cantidades reducidas.


 


Éticamente, no puedes desear
prosperidad y estar deacuerdo en participar en el sistema que genera y ofrece
prosperidad, mientras al mismo tiempo condenas una característica central – el
cambio económico – de ese sistema y clamas ser un ´perjudicado´ siempre y cuando
algún cambio económico te obliga a ajustar tus actividades económicas de modo
que estás peor pagado de lo que lo estabas antes del cambio
económico.

Fuente: Café
Hayek

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