Los dos rivales saben que en la segunda vuelta, los votos de los seguidores de Marine Le Pen resultarán determinantes. A tal efecto, están modelando su discurso.
FRANCIA
El hecho de que ambos candidatos traten de hacerse con el voto más extremista lleva a
ABC a definir a Francia como “el enfermo político de Europa”. Por partes, el candidato socialista concedió una entrevista a Liberation que dejó como principal titular que un sector importante de los votantes de Marine Le Pen proceden de la izquierda. Cree que también que un porcentaje importante de seguidores otrora de Sarkozy le han dado la espalda puesto que están en contra de las reformas que ha realizado el candidato conservador durante los últimos meses. Este grupo lo compondrían esencialmente trabajadores rurales, todo ello, en opinión de Francois Hollande.
Igualmente, Hollande advirtió: no se trata de buscar el voto sólo de los que el 22 de abril optaron por el Frente Nacional, sino de no olvidar a los del Frente de Izquierdas (seguidores de Melenchon) y a los ecologistas (seguidores de Joly). En este punto, el propio hijo de Hollande, Thomas, explicaba qué táctica debería seguir el Partido Socialista francés de cara al éxito final el 6 de mayo: desarrollar temas fuertes para captar al electorado de extrema izquierda y al de Marine Le Pen (
ABC).
En cuanto a Sarkozy, ha priorizado la inmigración en su discurso para concluir, y dejar como significativo titular, que Francia no puede seguir recibiendo inmigrantes. Al respecto, está proponiendo algunas medidas importantes, como hacer un examen de francés a todo el que quiere venir a Francia.
Aún con ello, tuvo también palabras en contra de Marine Le Pen, en concreto, afirmó que nadie cree que ella pueda gobernar Francia. La economía, una vez más, fue parte importante en su argumentación y de nuevo, puso a Grecia, Irlanda, Portugal y España como ejemplo de lo que no hay que hacer. Se mostró confiado de cara al segundo round aunque “habrá que luchar”. En cuanto a la particularización en España, afirmó que el único líder que recibió a Hollande fue Rodríguez Zapatero, “¿es el ejemplo que queremos?” (La Vanguardia).
¿Y Marine Le Pen? Contundente. Repartió críticas contra Sarkozy y Hollande, acusándolos de pensar lo mismo en las cuestiones fundamentales, una de ellas, la soberanía. Es más, en
El País podemos leer algo relativo a los planes de futuro de Marine Le Pen: aspira a liderar la derecha francesa si Nicolás Sarkozy es finalmente derrotado el próximo 6 de mayo.
Finalmente y en lo relativo a las críticas que está recibiendo Sarkozy, desde filas socialistas se le acusa a de ser el culpable del ascenso en votos del Frente Nacional, al mismo tiempo que Hollande se presenta como “el cambio” (El Mundo), e incluso se auto-define como “algo más” que el candidato del partido socialista (La Razón).
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