El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha lanzado duras acusaciones contra los países a los que culpa de la actual crisis en Oriente Medio al manejar “por control remoto a las organizaciones terroristas”. Olmert ha mostrado asimismo su oposición a una eventual entrada de tropas internacionales en el conflicto con Líbano. Kofi Annan, ha respaldado la idea de enviar una “fuerza de estabilización” al sur del Líbano dentro de un plan de acción internacional una vez que cesen las hostilidades.
Israel considera que es pronto para una fuerza internacional de interposición
“Irán y Siria están intentado conducir la crisis por control remoto a través de Hizbulá y Hamás”, ha manifestado Olmert en una comparecencia esta tarde el en Parlamento israelí. El jefe del Gobierno israelí insistió en que “la batalla que libramos actualmente es contra las organizaciones terroristas en el sur del Líbano (Hizbulá) y en Gaza (Hamás), que son sustentadas por regímenes que apoyan el terrorismo como Teherán y Damasco”.
En la misma comparecencia Olmert ha asegurado que la ofensiva militar israelí proseguirá hasta que no sean liberados los dos soldados secuestrados y ha manifestado su oposición al despliegue de fuerzas internacionales en Líbano propuesto por Kofi Annan ya que, cree, no serviría de nada. Según el primer misnistro israelí, los bombardeos realizados por su ejército sobre la carretaera que comunica Beirut con Damasco tienen por finalidad impedir el suministro de armas a Hizbulá desde Síria.
Annan aboga por el envío de tropas de estabilización al sur del Líbano
Annan y Blair han pedido el despliegue de una fuerza internacional en el sur de Líbano para mediar en el conflicto. Israel ya ha dicho que es demasiado pronto para hablar siquiera sobre este asunto.. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, acusa a los milicianos palestinos y libaneses de ser agentes de Irán y Siria.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha respaldado la idea de enviar una “fuerza de estabilización” al sur del Líbano dentro de un plan de acción internacional una vez que las partes suspendan las hostilidades.
Blair se mostró de la misma opinión: “la única forma” en que se pueden prevenir los bombardeos del norte de Israel desde el sur del Líbano. En su opinión, por muchos llamamientos al cese de hostilidades que haga la comunidad internacional, “esta violencia no va a parar si no creamos las condiciones para su cese”.
La cumbre de los ocho, por su parte, había emitido una declaración en la que ya avanzaba la posibilidad de una presencia internacional en el sur libanés, y avanzaba el apoyo de los países más industrializados a una iniciativa del Consejo de Seguridad en este sentido.
Israel dice no a la fuerza internacional
Pero el Gobierno de Tel Aviv ya ha dicho que es demasiado pronto para hablar siquiera sobre un repliegue de sus tropas del Líbano. “Estamos en la etapa donde queremos estar seguros de que las fuerzas de Hezbolá no siguen desplegadas en nuestra frontera del norte”, ha dicho la portavoz del Ejecutivo Miri Eisin.
El ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, ha concretado que su país no permitirá la presencia de ninguna fuerza internacional en el Líbano meridional y sólo aceptará el acantonamiento en la frontera del Ejército de Beirut.
Según informa la radio pública, Peretz dijo que las Fuerzas Armadas crearán una “zona de seguridad” en el Líbano meridional y no permitirán el ingreso a ese territorio de milicianos de Hizbulá. El alto el fuego será aceptado una vez que desaparezca la capacidad de esos guerrilleros islámicos para atacar a Israel.
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