Política

Jacob Zuma, un sindicalista negro, podría ser el próximo presidente de Sudáfrica

Una interminable guerra judicial en torno a acusaciones de corrupción en su contra acaba de ser desechada debido a interferencias políticas.

Fue expulsado del poder por presunta corrupción

Algunos lo presentan como el arquetipo del dirigente africano polígamo y corrupto, los blancos lo ven como un potencial dictador, pero la gran mayoría de sudafricanos considera que Jacob Zuma es un futuro presidente que se parece a ellos.


El jefe del Congreso Nacional Africano (ANC), el partido que domina la vida política del país desde las primeras elecciones multirraciales en 1994, debería ser designado presidente por el Parlamento elegido en los comicios generales del 22 de abril.


El cuarto presidente de la democracia sudafricana será también, sin duda, el más controvertido. En parte porque no vacila en vivir, y mostrarse, en los marcos de la cultura de la que se reivindica, y no intenta parecer occidental.


Zuma, de 67 años, aparece en las ceremonias vestido con la ropa tradicional zulú, de pieles de leopardos, y asegura que ama a todas sus mujeres -entre ellas las cuatro con las que se casó- y a sus 18 hijos. En las reuniones del ANC, baila y entona cantos de la lucha contra el ´apartheid´, como el famoso ´Umshini Wami´ (´Tráeme mi ametralladora´).


Para terminar de marcar con el sello de la duda a este controvertido personaje, una interminable guerra judicial en torno a acusaciones de corrupción en su contra acaba de ser desechada debido a interferencias políticas.


Para llegar al umbral del poder, Zuma, quien de niño cuidaba vacas en su aldea zulú de Nkandla, debió no sólo sobrevivir a diez años de cárcel durante el ´apartheid´, sino enfrentar a un poderoso rival, el ex jefe de Estado Thabo Mbeki (1999-2008), quien lo despojó de la vicepresidencia en 2005 después de que el consejero financiero del polémico líder fuera condenado por corrupción.


Apoyándose en las masas ignoradas durante la era Mbeki y en la izquierda del ANC, Zuma finalmente se hizo en forma triunfal, en diciembre de 2007, con la jefatura del partido en el poder. Nueve meses más tarde, la nueva dirección del ANC obligó a Mbeki a renunciar a la presidencia.


Para Jeremy Gordin, autor de una biografía reciente de Zuma, una parte del ANC se había cansado de las posturas elitistas de Mbeki, diplomado en una universidad británica.


El zulú autodidacta no es del agrado de los intelectuales atrincherados en “prejuicios modernistas”, afirma el analista Xolela Mangcu. “Zuma causa temor, sobre todo a los blancos” porque pone a Sudáfrica frente a una imagen de sí misma “que ella preferiría ignorar”, afirma.

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