Según expertos consultados por Diario Exterior, no es descartable, en el corto plazo, que la diplomacia norteamericana inicie una estrategia de presión ante la comunidad internacional y en Naciones Unidas, para obtener una resolución que pudiera permitir en el medio plazo una intervención militar en Siria. País clave para que el reiniciado proceso de paz entre palestinos e Israelíes pueda tener éxito.
Escalada de manifestaciones contra SIRIA
El asesinato del ex primer ministro libanés Hariri, la exigencia internacional –reforzada aparentemente la unidad de criterios entre Europa y América después de la visita de Bush al viejo continente- de la retirada de las tropas sirias del Libano (iniciadamente tímidamente el pasado fin de semana) y los recientes sucesos terroristas ocurridos en Tel Aviv, reivindicados por la Yihad Islámica que opera desde Damasco, vuelven a poner a Siria en el punto de mira de la comunidad internacional.
Según expertos consultados por Diario Exterior, no es descartable, en el corto plazo, que la diplomacia norteamericana inicie una estrategia de presión ante la comunidad internacional y en Naciones Unidas, para obtener una resolución que pudiera permitir en el medio plazo una intervención militar en Siria. Para la mayoría de analistas internacionales, Siria es clave para que el reiniciado proceso de paz entre palestinos e Israelíes pueda tener éxito e igualmente determinante, en el proceso de democratización de Irak. La presión que la comunidad internacional está ejerciendo sobre Irán y su carrera nuclear, tiene mucho que ver con la situación general de Oriente medio.
Comienza, de este modo, a perfilarse la estrategia norteamericana que consistiría en aparcar las diferencias ocurridas con algunos países de Europa a raíz de la intervención en Irak y centrar el objetivo diplomático e incluso militar, si esta vía no tuviera éxito, en Irán y Siria. La administración Bush quiere llevar al convencimiento de Francia y Alemania que el proceso de paz en Oriente Medio es imposible sin una posición firme ante Siria e Irán. Habida cuenta del interés europeo en el proceso las posiciones estarían más próximas a la estrategia norteamericana, no así Rusia que continua firmando acuerdos nucleares con Irán como también cuenta hoy Diario Exterior.
En medios consultados llama la atención las prudentes declaraciones y posición adoptada por el gobierno de Israel con motivo del sangriento atentado en Tel Aviv. Israel no ha variado su habitual firmeza ante estos sucesos ni descartado acciones de represalia o defensa contra Siria o la Yihad Islámica, pero ha instado a las autoridades palestinas a actuar tanto en el campo de las declaraciones políticas como en acciones concretas de seguridad, recordando la importancia que todo ello tiene para el proceso de paz.
Así, desde Israel, se ha recordado al presidente de la autoridad nacional palestina que también Estados Unidos y la Unión Europea le han exigido tomar medidas drásticas. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, ha asegurado, según revelan hoy diferentes medios de prensa internacionales, que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, deberá hacer frente a la “prueba inmediata” de tomar una “acción concreta” contra la Yihad Islámica tras el atentado del viernes en Tel Aviv, en el que murieron cuatro personas. “La prueba inmediata para la Autoridad Palestina será una acción concreta contra la Yihad Islámica”, aseguró Sharon, que consideró que los esfuerzos de paz no quedarán congelados si los palestinos toman acciones contra los grupos terroristas.
Abbas entre la espada y la pared
Para el gobierno y las fuerzas armadas israelíes la política de los “entendimientos” seguida por Abás, sucesor del fallecido Arafat -entre otros motivos para evitar enfrentamientos armados que pudieran degenerar en una guerra civil entre palestinos- debe cambiar radicalmente. Allegados a Sharón han asegurado que Abás está entre la espada y la pared, y que “no tiene mucho tiempo más” para reducir con sus organismos de seguridad a las facciones de la resistencia que “lo ponen peligro a él no menos que a Israel”.
Abbás emplazó este fin de semana a los jefes de la seguridad palestina para que apresen a los cómplices del suicida. “No quiero esfuerzos, quiero resultados” o serán destituidos, dijo. El presidente Abbás, acusado por el suicida de negociar con Israel “sobre la sangre de los mártires palestinos”, condenó duramente el “sabotaje contra su pueblo” y el proceso de paz pero, según fuentes del Gobierno israelí, “el ataque es prueba de que Abbás no tiene otra alternativa que una guerra total contra el terrorismo”. El ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, ha entregado a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), una lista de militantes buscados por Israel para que los arreste de forma inmediata.
El líder de la ANP debe reunirse el próximo 5 de marzo en El Cairo con representantes de esas facciones, bajo los auspicios del presidente egipcio, Hosni Mubarak, a fin de ultimar las negociaciones que le permitan anunciar oficialmente el alto el fuego o una tregua.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR