A pesar de que Moratinos ha prometido una relación privilegiada con Argentina , las principales empresas españolas afincadas allí esperan que de la reunión entre Zapatero y Kichner salga un fuerte compromiso que asegure mayor seguridad jurídica para las inversiones.Durante los años 90, invirtieron 40.000 millones de dólares.
Zapatero se reúne con Kichner
El jefe de la diplomacia española, que ya estuvo en Argentina en dos
oportunidades, señaló que el Gobierno español busca desarrollar “una relación
privilegiada, una relación de mayor intensidad cuantitativa y cualitativa, con
más comercio, con más inversión, con más acciones conjuntas a nivel
internacional, con más intercambios culturales”.
El titular de
Exteriores dijo además que apuesta por un fortalecimiento del diálogo con la
Unión Europea de los países iberoamericanos. “Es un elemento fundamental
reanudar con energías renovadas las negociaciones que permitan llegar a un
acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur en un futuro cercano.
En ese objetivo, la Argentina y España tienen un gran papel que
desarrollar”, aseguró.
Al referirse a la situación de las empresas
españolas radicadas en Argentina, que llevan adelante arduas negociaciones con
el Gobierno argentino por retrasos en las tarifas y sobre el nivel de las
inversiones, Moratinos sostuvo que debe abordarse un “diálogo fluido y
constructivo”.
“Somos conscientes de la existencia de algunos problemas
que afectan a estas empresas, que en ningún momento de la dura crisis económica
por la que ha pasado el país iniciaron procesos de desinversión; problemas que
deben abordarse en un diálogo fluido y constructivo”, dijo Moratinos.
Durante los años 90, las empresas españoles participaron en la
privatización de las compañías estatales argentinas e invirtieron durante esa
década unos 40.000 millones de dólares en Argentina, hasta convertirse en el
principal inversor europeo y el segundo extranjero, por detrás de Estados
Unidos.
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