El año 2009 fue el más sangriento para la población civil de Afganistán desde la caída del régimen talibán, con 2.412 muertos según datos ofrecidos hoy por la ONU, que alertó de que el conflicto se ha intensificado y expandido a zonas antes relativamente seguras.
Informe de la ONU
Al menos 2.412 civiles murieron en 2009 en Afganistán, una cifra que supone un incremento del catorce por ciento respecto a las muertes de civiles registradas en 2008, según informó este martes la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA).
Según este organismo, al menos 5.978 civiles resultaron muertos o heridos. "La unidad para los Derechos Humanos de la UNAMA registró un total de 2.412 muertes de civiles entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2009. Esta cifra representa un incremento de un catorce por ciento respecto a las 2.118 muertes registradas en 2008", afirma el informe.
Los afganos de las provincias de Helmand, Kandahar, Nimruz, Uruzgan y Zabul, todas en el sur y donde el conflicto es más intenso, son las más afectadas, añade. La media mensual de incidentes de seguridad fue de 960, un incremento de un 29,6 por ciento respecto a 2008.
"El conflicto se ha intensificado, se ha extendido afectando a las zonas más tranquilas como las del noreste, se profundiza mientras se traslada desde las zonas rurales a las urbanas", indica el informe. Además, el enfrentamiento ha destruido infraestructuras, ha desplazado comunidades enteras y ha dañado la calidad y disponibilidad de los servicios básicos en el país.
Según la UNAMA, los insurgentes talibán han matado a 1.630 civiles (el 67 por ciento de las muertes totales). Los insurgentes también han sido acusados de 225 asesinatos y de la ejecución de ancianos tribales, profesores, médicos y trabajadores humanitarios, recoge la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN.
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