Este jueves los 435 miembros que forman parte de la Cámara de Representantes y los cien que ocupan el Senado se reunirán en el que será el nuevo Congreso de Estados Unidos tras 218 años y 110 consecutivas legislaturas. En esta ocasión serán los demócratas los que tomen control de ambas cámaras, que estaban en poder republicano desde hace una década. Bush propone al nuevo Congreso trabajar conjuntamente.
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Por primera vez desde 1994, los demócratas tomarán este jueves las riendas del Congreso de Estados Unidos, al que llegan con nuevos bríos y una agenda dominada por la guerra en Irak y la inmigración.
Aunque durante la campaña para las elecciones del 7 de noviembre los lideres demócratas aseguraron que buscarían el consenso con los republicanos, recientemente dejaron claro que, al menos en la Cámara de Representantes, aprovecharán su mayoría de 16 escaños para frenar cualquier iniciativa de sus rivales.
Republicanos y demócratas han logrado el mismo número de escaños en el Senado, ambos tienen 49 miembros en el hemiciclo, sin embargo, los dos independientes el senador por Vermont Bernie Sanders y el senador por Massachusetts Jon Lieberman se han comprometido ha mantenerse fieles a las ideas de los demócratas.
Por su parte, en la Cámara de Representantes la nueva configuración da un mayor peso a los demócratas. De los 435 miembros que conforman esta Cámara el 53,6%, es decir 233 miembros, pertenecen al Partido Demócrata, mientras que los representantes republicanos alcanzan el 46,4% restantes, es decir, 202 representantes.
Bush propone al nuevo Congreso trabajar conjuntamente
El presidente estadounidense tendió la mano al nuevo Congreso controlado por el Partido Demócrata y propuso a la nueva mayoría trabajar por el consenso y el entendimiento. Sin embargo, amenazó con el bloqueo legislativo, un poder que le otorga la Constitución, si la Cámara de Representantes y el Senado sólo aprueban declaraciones políticas.
“Juntos, tenemos la oportunidad de servir al pueblo estadounidense y resolver los complejos retos que muchos no creen que podamos afrontar”, asegura Bush en un artículo que publica el diario “The Wall Street Journal” . Por otra parte, el presidente norteamericano afirmó que ´si el Congreso escoge aprobar proyectos que sean sólo declaraciones políticas, entonces habrán escogido el bloqueo´. Sin embargo, ´si eligen otro enfoque, los próximos dos años podrán ser fructíferos para nuestra nación´.
El mandatario realizó un llamamiento a la responsabilidad para afrontar los dos últimos años de mandato que le quedan, un periodo en el que los demócratas podrían complicarle con violentos choques en cuestiones como la guerra de Irak o el gasto público.
Bush, sin embargo, aprovechó para reafirmar los puntos fuertes de su programa de gobierno en cuestiones como la lucha contra el terrorismo, la estrategia para Irak, la política fiscal, la contención del gasto público o la sanidad pública. ´Mis principios no son ningún secreto, afirmó.
El máximo mandatario estadounidense afirmó que que comparte con los demócratas unos ´principios de sentido común´ que serán ´la base para la aproximación de la tarea de gobierno junto con el nuevo Congreso´.
Algunos de los ámbitos en que propuso para la obtención de consensos fueron ´la política energética, la reforma integral de la política migratoria y una asistencia sanitaria que nos podamos permitir”, concluyó.
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