Según el Gobierno español, el crecimiento sostenido de la actividad y el aporte de los inmigrantes durante los últimos años han ampliado el horizonte de reserva. De acuerdo con estos cálculos, el sistema no entrará en déficit hasta el 2029.
La crisis no quita valor a estas previsiones
El informe “Estrategia Nacional de Pensiones 2008“, presentado por el Gobierno español, concluye que el sistema provisional de pensiones no entrará en “déficit” hasta 2029, ocho años más tarde lo previsto. Entre los factores fundamentales, el informe menciona la aportación producida por los inmigrantes, que acompañó el crecimiento de la economía.
De seguir con el actual sistema, se prevé que el fondo de reserva de la Seguridad Social -conocido como ´hucha de las pensiones-, que cerrará este año con unos 60.000 millones, no será necesario utilizarlo hasta 2029, también ocho años más tarde que lo previsto en el último cálculo.
La mejora, según el Gobierno, se ha producido gracias a la llegada de inmigrantes, al crecimiento económico y al auge del empleo durante los últimos años. Así lo hicieron saber el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, y el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado.
El impacto de la crisis
Con estas previsiones, el Gobierno afirma que el plazo de maniobra para consolidar una reforma del sistema de pensiones “se fija más allá de 2029”. El Ejecutivo asegura que en estas previsiones se tiene en cuenta la incidencia de la actual crisis económica, “que se mantendrá hasta mediados de 2009”.
Precisamente, la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, ha adelantado que el dato de paro correspondiente al tercer trimestre del año reflejará una situación “muy difícil” y “muy dura”.
Subrayaron además que la crisis no resta valor a esta proyección, “que no es una previsión” y se hace para advertir a la legislación que es necesario modificar algunos aspectos para mantener la buena situación del sistema en el futuro.
Las reformas, por consenso
En relación al gasto en pensiones, el informe señala que se mantendrán estables hasta 2020, en cuantías que se sitúan en torno del 8,5 por ciento del PIB. Además, el efecto del proceso de envejecimiento se manifestará previsiblemente a partir de 2030.
El ministro Corbacho aseguró, por otra parte, que el Gobierno tiene la voluntad de que cualquier reforma se discuta en el ámbito del Pacto de Toledo y de que se obtenga el máximo consenso, especialmente con el PP, y que antepondrá el pacto a “cualquier decisión de coyuntura”.
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