Política

Los Veinticinco diseñan reformas económicas para impulsar el crecimiento

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veinticinco, que se reúnen desde ayer en Bruselas, intentarán revitalizar la Estrategia económica de Lisboa lanzada en 2000 con un nuevo programa más concreto de inversiones en I+D y educación y el compromiso de presentar cada tres años planes nacionales sobre nuevas reformas económicas.

Reunidos desde ayer para buscar una salida al estancamiento económico
La evidencia de que los avances registrados en los últimos cinco años no
lograrán hacer de la UE en 2010 la economía “más dinámica del mundo” como se
preveía, llevan ahora a los 25 a concentrar sus prioridades en el crecimiento y
en el empleo, a través de la mejora de la productividad. La UE está estancada
entorno a su escaso 2% de potencial de crecimiento, con una previsión de un
aumento del PIB del 2,3% en 2005 y una tasa de desempleo del 9,1%, muy lejos del
objetivo de pleno empleo.

Así, los Estados miembros presentarán
“programas nacionales de reforma”, complementarios al programa europeo de
Lisboa, que se verá materializado en inversiones en I+D, educación,
infraestructuras y la liberalización de los mercados europeos. Para evitar caer
de nuevo en el inmovilismo, la Comisión realizará informes de seguimiento y cada
país nombrará un coordinador a nivel nacional para la consecución de los
objetivos de Lisboa.

Los gobiernos deberán definir en el nivel nacional
sus objetivos intermedios específicos, y actuarán a través de incentivos
fiscales a la inversión privada, un mejor efecto de palanca de la inversión
pública y la modernización de la gestión de las instituciones de investigación y
las universidades.

En el ámbito de la I+D, se mantiene el objetivo de un
nivel de inversión del 3% del PIB, de forma combinada entre inversiones privadas
e inversiones públicas. En Estados Unidos la inversión en I+D alcanza el 2,5 %
del PIB frente al 1,96 % de la UE. Además, el gasto por estudiante en Estados
Unidos es superior a la casi totalidad de los países de la Unión, en todos los
niveles del sistema educativo.

Por otra parte, la Cumbre llamará a
aumentar el nivel general de instrucción, a la luz de que el nivel de educación
de los europeos sigue siendo insuficiente: sólo el 75% de los jóvenes de 22 años
han terminado el ciclo superior de la enseñanza secundaria frente al objetivo
del 85% de ahora a 2010. Su participación en la educación y la formación
permanentes sigue siendo escasa, puesto que menos del 10% de los adultos
participan en la formación permanente, frente al objetivo del 12,5% de ahora a
2010.

También a combatir es el fracaso escolar, que hace hoy uno de cada
cinco alumnos abandona prematuramente el sistema escolar.

Liberalización de los servicios

En el marco
de la mejora del mercado interior, el Consejo Europeo abordará también la
polémica liberalización de los servicios, contra la que Francia y los sindicatos
se han levantado en pie de guerra. El debate se espera animado puesto que unos
pretenden revisar la Directiva propuesta para defender unos estándares elevados
de servicios de interés general y evitar el ´dumping social´ a través de la
llegada a los Quince de trabajadores de países del Este con peores condiciones
laborales. Otros rechazan cualquier obstáculo a la libre competencia y critican
las estrategia de los antiguos Estados miembros para protegerse.

El
Consejo Europeo de Bruselas pondrá sus esperanzas en el Séptimo Programa Marco
de Investigación y Desarrollo que se aprobará en abril próximo y que deberá
contribuir a “superar el desfase tecnológico”, según recoge el borrador de
conclusiones del Consejo Europeo. La mención expresa a la necesidad de superar
la brecha tecnológica fue buscada explícitamente por España, que cree que con
ello logrará atraer más fácilmente fondos europeos para su territorio.


El Gobierno defiende que la proliferación de núcleos de investigación e
innovación garantizará un aumento de la competencia interna que redundará en
beneficio de la Unión Europea en su conjunto, y evitará el efecto negativo de la
“concentración excesiva” de redes de excelencia como demostró la experiencia
californiana–. Defiende que es conveniente que la “distribución” de los mismos
se haga con criterios regionales lo más amplio posible.

Los Veinticinco
quieren también atraer a más personas al mercado laboral subrayando el atractivo
financiero del trabajo, las medidas que permitan compaginar la vida profesional
y familiar, en particular la mejora de las estructuras de acogida para los
niños; la igualdad de oportunidades, las estrategias de envejecimiento activo,
la promoción de la integración social y la transformación del trabajo no
declarado en empleo regular.

Apoyo a las
Pymes


Por otra parte, se prevén mecanismos de apoyo a las
PYME innovadoras y en particular a las sociedades jóvenes de alta tecnología, se
promoverá la investigación conjunta entre empresas y universidades, la mejora
del acceso al capital de riesgo, la reorientación de los contratos públicos
hacia productos y servicios innovadores y el desarrollo regional y local de
asociaciones para la innovación. La Comisión propondrá la creación de un
Instituto Tecnológico Europeo.

Como gesto hacia el mundo empresarial, los
Estados miembros deberán además disminuir las cargas administrativas, la
instauración de ventanillas únicas y el acceso a créditos, microcréditos, otros
métodos de financiación y servicios de acompañamiento. Las conclusiones del
Consejo incluirán una referencia al “Pacto europeo para la Juventud” promovido
por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, junto con sus
homólogos alemán y francés, que tiene por objeto mejorar la educación, la
formación, la movilidad, la inserción profesional y la inclusión social de los
jóvenes europeos facilitando, al mismo tiempo, la conciliación entre actividad
profesional y vida familiar.

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