“El terrorismo, por cierto, no es un problema de seguridad sino más bien un carácter ideológico, con su política, su seguridad e incluso sus manifestaciones culturales
Tres años más tarde por lo menos, el Washington Report for Middle East Affairs borra las referencias a Hussain de su crónica de la conferencia diciendo que las declaraciones le son atribuidas erróneamente. La Casa Blanca ha indicado que da por buena la versión de la publicación y que Hussein no recuerda haber dicho la imputación de un delito a Al-Arián fuera "políticamente motivada".
"Un portavoz de la Casa Blanca, bajo condición de anonimato, dijo ayer por la tarde que Hussain ´ciertamente no recuerda hacer esas declaraciones [acerca de la imputación de un delito por motivos políticos]. Participaba en las jornadas para hablar de su experiencia jurídica sobre libertades civiles. La señora Al-Arián se refirió a su padre´".
"Los directores controlan las acciones de una organización, incluso de la Yihad Islámica", dice Moody, "y usted era un líder activo".
En 2004, los debates del caso rara vez, o nunca, ofrecían puntos de vista diferentes. Aparecer con Laila Al-Arián en la Asociación de Estudiantes Musulmanes en ese momento significaba la aceptación de la premisa de que la acusación era política.
¿Y Hussain no puede recordar lo que dijo, o cuál era su postura? ¿Puede al menos salir a la palestra ahora y explicarnos lo que piensa? Si ha de representar a América ante la Conferencia Islámica, la opinión pública tiene derecho a escuchar esas opiniones con claridad.
Una vez más, las opiniones de Hussain no revestirían gran importancia pública si no fuera por su nuevo puesto representando a Estados Unidos, y los intereses norteamericanos, ante las 57 naciones de la Conferencia Islámica. El diálogo debe ser un camino de dos direcciones, en el que el representante estadounidense debe convencer a los miembros de la Conferencia de apoyar nuestras políticas y objetivos.
No está claro que la Conferencia Islámica esté de acuerdo.
"Rechazamos cualquier intento de asociar a los estados islámicos o la resistencia palestina y libanesa con el terrorismo".
"El terrorismo, por cierto, no es un problema de seguridad sino más bien un carácter ideológico, con su política, su seguridad e incluso sus manifestaciones culturales. La lucha contra él, por tanto, no puede consistir en combatir sus manifestaciones, sino en abordar sus causas fundamentales y básicas".
Habida cuenta de las revelaciones, y de la admisión por parte de Al-Arián de que ha prestado servicios a una organización terrorista, ¿ha cambiado de opinión Hussain? Si es así, ¿cuándo cambió y de qué manera?
Si no, ¿es un buen candidato para representar los intereses estadounidenses en la Conferencia Islámica? La opinión publica merece respuestas a estas preguntas.
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