Política

Obama también tendió la mano a los países menos democráticos de Iberoamérica

Terminó la V Cumbre de las Américas, sin acuerdos sobre la declaración final pero con muchas promesas de cambio y buenas intensiones. La nueva administración norteamericana trató de diferenciarse constantemente de la Administración George W Bush. Acercamientos a Venezuela, Nicaragua, Bolivia y la gran ausente de la Cumbre, la Cuba de los Castros

Lo que quedo de la Cumbre de las Américas
Ha finalizado en Trinidad y Tobago la V Cumbre de las Américas, con la lectura de una declaración final que no contó con la firma de varios Estados participantes, entre otras cosas, por el reclamo –que prácticamente fue eje del encuentro- de “que vuelva Cuba“.

El encuentro que abundó en fotos, saludos y buenas intensiones entre los líderes latinoamericanos, finalizó con el discurso de la estrella del de la Cumbre, el presidente Barack Obama y un discurso que se extendió durante todo el encuentro y en donde trató de recuperar las relaciones con la región acercando posiciones con todos sus rivales: Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba, aunque ésta última no participó del encuentro.

Según el mandatario norteamericano, América está frente a una nueva era una “en la que no hay socios pequeños y socios grandes, sino socios en igualdad de condiciones”. Entre todas, éstas son las palabras con las que podría resumirse la nueva impronta que la gestión Obama quiere imprimir en sus relaciones con Latinoamérica.

Para con la isla caribeña, el presidente Obama tuvo muchas declaraciones y si bien reconoció que “el pueblo cubano no es libre y ése es nuestro norte”, confió en que su oferta de diálogo hecha en esta cumbre sea seguida “con otras iniciativas que permitan explorar si se pueden obtener progresos”.

“Asuntos como los presos políticos, la libertad de prensa o la democracia no son temas que pueden dejarse al margen” y el Gobierno de los Castros puede mostrar su buena voluntad, eliminando los obstáculos legales a sus ciudadanos para la recepción de remesas de sus familiares en el exterior.

Asimismo Obama valoró como un paso positivo la reciente declaración del presidente cubano en la que se mostró dispuesto a conversar sobre cualquier problema, aunque advirtió que ahora hay que transformar esas intenciones en acciones y que “los hechos valen más que las palabras”.

Obama también tuvo palabras para el resto de líderes cuyos regímenes tienen claros tintes de autoritarismo como Nicaragua, Bolivia y la Venezuela de Hugo Chávez.

“Tenemos muchas diferencias respecto a muchos temas, pero en la medida en que podamos ser respetuosos de las reglas democráticas, podemos encontrar lo que tenemos en común”, señaló Obama De esta forma, con muchas intensiones y pocos acuerdos, ayer se cerró la V Cumbre de las Américas. Habrá que esperar que Se con el transcurso de los días puedan comenzar a concretarse tantos discursos y que no pase lo que sucede habitualmente en estos casos: sobreabunda la retórica y escasean las acciones.

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