Los medios de comunicación iraníes tuvieron su día de gloria el pasado martes 22 de octubre. En más de treinta años de revolución islámica, nunca antes el golpe de efecto de Irán fue tan impresionante como la presentación pública de la copia de una de las armas tácticas más modernas de los EE.UU.
El Brigadier Farzad Esmayeeli, jefe de la fuerza aérea iraní, presento, junto al Teniente General Viktor Bondarev, jefe de la fuerza aérea rusa, de visita en Teherán, una copia de fabricación iraní del drone estadounidense Scan-Eagle, en lo que significo un golpe tan duro como ninguna administración estadounidense haya recibido en la historia.
Ambos militares condujeron la ceremonia televisada por el canal estatal iraní para celebrar el gran éxito de Irán en ingeniería aeronáutica y la producción en masa del drone no tripulado de reconocimiento para baja altitud que los iraníes capturaron a principios de 2012.
El comandante de la fuerza aérea rusa examinó el Scan-Eagle y felicito la obra de los ingenieros iraníes, declarando incluso, que habían mejorado y superado las capacidades del modelo original estadounidense.
Este incidente fue uno de los mayores fraudes de la historia en inteligencia militar perpetrado delante de una batería de cámaras de televisión y publicitado al mundo, y propino al presidente Obama un golpe humillante nunca vivido por administración estadounidense alguna.
Los rusos, quienes han sido receptores de toda la tecnología de manos de sus socios iraníes, consideran como un valioso regalo de Teherán los planos entregados. Así lo declaro el general ruso en la base aeronáutica de Khatam Al-Anbiya, donde se efectuó la ceremonia al recibir una réplica exacta con tecnología secreta del codiciado drone estadounidense. Para Moscú, ese modelo era el más secreto de los EE.UU, el Scan-Eagle RQ-170 Sentinel fue capturado por Irán a una misión de la CIA y es muy apreciado por sus dispositivos vinculados a satélites militares y su tecnología Stealth UAV.
Teherán está orgulloso que sus ingenieros hayan logrado reproducir y reutilizar la tecnología del Sentinel en sus propios aviones con la ayuda de expertos en guerra cibernética chinos. Y aunque Moscú sospecha que los chinos tuvieron la posibilidad de parte de los ingenieros iraníes de examinar y copiar su tecnología, de todas maneras ha celebrado que Irán le entregue los secretos del drone estadounidense.
Según Teherán, algunos de los dispositivos del RQ-170 fueron implantados y probados en el Drone que Hezbollah envió a Israel a modo de prueba el 6 de octubre de 2012, y que evadió el radar israelí durante más de una hora antes de ser descubierto y derribado. Los ingenieros iraníes han dicho que el UAV Iraní voló sobre lugares estratégicos israelíes, incluyendo el reactor nuclear de Dimona por 34 minutos.
Sin dudas el incidente ha significado un desaire dual, tanto para los Estados Unidos y la administración Obama como para la seguridad israelí. Ambas partes mostraron que fueron vulnerables por casi una hora, lo que no es un dato menor. Lo cierto es que el silencio humillante de Washington no alcanza para ignorar aspectos de la creciente amistad militar ruso-iraní.
Puede que la administración Obama se abstuviera de mostrar su disgusto con el incidente para no dañar ni generar molestias en el acuerdo firmado recientemente entre Barack Obama y Vladimir Putin para abordar las negociaciones nucleares iraníes y preservar el curso de la diplomacia para poner fin al conflicto sirio. Pero lo más peligroso que el presidente norteamericano hizo con su actitud, fue exponer y dañar la propia seguridad de las fuerzas armadas estadounidenses. Y como nunca antes dentro de sectores militares en Washington esto ha configurado un disgusto grave, y un hecho inadmisible para los republicanos.
Aun así, el presidente Obama ya ha pagado doble costo por ese acuerdo y sus manejos. Arabia Saudita, uno de los aliados más antiguos y cercano de Washington en la zona, ha señalado abiertamente su disconformidad por el manejo de Obama en la región, como también por la debilidad de su administración con Moscú y Teherán. Del mismo modo, Israel manifestó su malestar con Washington y no niega ni afirma estar preparando una acción unilateral en la hipótesis cada vez más concreta de conflicto con Irán ante la actual política estadounidense. Es claro que Israel y Arabia Saudita no confían en Obama, por lo que varias agencias occidentales afirman que puedan estar buscando consensuar intereses mutuos para enfrentar lo que consideran como creciente amenaza iraní.
Sin embargo, la pregunta que surge como obvia es ¿Qué tan orgullosos pueden sentirse Moscú y Teherán, cuando todo lo que han hecho es pasar de mano en mano sofisticada tecnología militar estadounidense robada y copiada? Ya que es claro que ambos no cuentan con la capacidad para producir tal tecnología por sí mismos.
Puede que tanto Rusia como Irán estén abusando de sus años de buena suerte, al contar del otro lado del Atlántico con un presidente débil e irresoluto en materia de Oriente Medio. Si es así, pudieran estar cometiendo un grave error estratégico de cara al futuro pues Obama no será eterno y puede que el nuevo inquilino de la casa blanca en un próximo periodo tenga una distinta visión regional al actual mandatario. De todos modos, seguramente Moscú pueda salir indemne de estos incidentes. Pero Teherán podría estar caminando hacia un lugar que puede resultarle complejo.
El Prof. George Chaya, BA in History. Es consultor experto en Oriente Medio y América Latina en relaciones internacionales, seguridad y prevención del terrorismo. Es autor de ¨La Yihad Global, el terrorismo del Siglo XXI¨ y varios libros de pensamiento.
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