En plena precampaña electoral, los aspirantes a la presidencia en 2008 se han mostrado muy cautos en su respuesta a la matanza del lunes.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Martes, 27 de octubre 2026

En plena precampaña electoral, los aspirantes a la presidencia en 2008 se han mostrado muy cautos en su respuesta a la matanza del lunes.
Las repercusiones del drama de Virginia
La matanza de 32 personas en la Universidad Politécnica de Virginia ha reabierto el debate sobre el control de armas en Estados Unidos, aunque hoy los políticos muestran un escaso apetito por endurecer esas leyes.
En su discurso radial de los sábados, Bush afirmó que ha pedido una revisión de lo sucedido para determinar mejores fórmulas que eviten que se repitan esos episodios, incluidas evaluaciones de individuos con perturbaciones mentales, pero no mencionó en algún momento una posible reforma del control de armas.
En plena precampaña electoral, los aspirantes a la presidencia en 2008 se han mostrado muy cautos en su respuesta a la matanza del lunes.
Aunque todos ellos han emitido comunicados de condena al suceso, el peor incidente con armas de fuego a manos de una sola persona en la historia de EEUU, han evitado cuidadosamente pronunciarse sobre la conveniencia de reformar o no las leyes sobre posesión de armas.
En un país donde el derecho a llevar armas está consagrado en la Constitución, y firmemente anclado en la mentalidad de un pueblo, hablar sobre la reforma de esa ley puede convertirse en una bomba de relojería para el político que lo proponga.
De hecho, los demócratas atribuyen en parte la derrota sufrida por su candidato, Al Gore, en las elecciones de 2000 a que, como vicepresidente, emitió el voto del desempate en el Senado en 1999 a favor de un proyecto de ley que restringía la disponibilidad de ciertas armas.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A