Política

“Que países como Croacia o Turquía no ingresen ya, no depende exclusivamente de la postura irlandesa”

Fueron las palabras de la Dra. Dolores Rubio García autora de “La Constitución Europea después del no de Irlanda al Tratado de Lisboa” investigación que forma parte de la Serie de Análisis FIE y que adelanta en exclusiva para Diario Exterior cuáles serán los escenarios europeos ante la postura Irlandesa y la nueva situación de crisis desatada en la Unión.

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Dra. Dolores Rubio

En junio pasado, el 53.4% de los irlandeses rechazó el Tratado de Lisboa que habían firmado los Estados miembros de la Unión Europea a finales del 2007.

“El Tratado de Lisboa no entrará en vigor hasta que todos los Estados miembros no lo ratifiquen, pero es cuestión de tiempo. El Parlamento Europeo cada vez tiene más fuerza. Lo que van a hacer es esperar a que se den las elecciones y se tranquilice el sistema político” señaló la Dra. Dolores Rubio García, Profesora de RRII de la Universidad Complutense de Madrid.

El Tratado de Lisboa es una versión reducida de la fracasada Constitución Europea y a través de él se espera dar funcionamiento a la Unión Europea (UE) incrementando su presencia en el escenario internacional a través de un presidente permanente, un canciller, una diplomacia propia y una comisión.

En caso de ratificarse el Tratado, el mismo implicará un programa común de defensa para la seguridad mutua de todos los Estados miembros y además contemplará un nuevo sistema de votación que será mucho más flexible que el actual, no exigiendo unanimidad ni mayorías especiales para un número importante de temas.

“Aunque con el Tratado de Lisboa se quiso que el proceso de ratificación sólo se llevara a cabo en los Parlamentos nacionales a fin de evitar que el electorado volviese a ejercer el derecho a veto, Irlanda que constitucionalmente está obligada a expresarse a través de plebiscito, ha creado una situación de crisis” señaló Rubio García aunque acto seguido reconoció que “crisis políticas como estas ya se vienen dando hace tiempo, la situación actual es como la que se planteó oportunamente ante la Constitución Europea

“El no de Irlanda responde a cuestiones de identidad como de seguridad. Su decisión es consecuencia en parte del catolicismo reaccionario que comulga y que a veces tiene elementos de fanatismo, pero también hay una cuestión de seguridad. Existe el temor por parte de Irlanda de que un sistema multilateral de seguridad socave su poder e identidad ante el poder y las decisiones de los grandes Estados de la Unión” señaló Rubio García

Este nuevo escenario es el que ha generado el rechazo de Irlanda, la posterior abstención de otros Estados y una situación de crisis política planteada también por la espera de Estados como Croacia o Turquía.

La autora de “La Constitución Europea después del no de Irlanda al Tratado de Lisboa” considera que el actual posicionamiento de Irlanda si bien influye en las posibilidades de ampliar la Unión a otros Estados, no obstante el rechazo al Tratado de Lisboa no es determinante a la hora de hablar de ampliación de la Unión.

“Que países como Croacia o Turquía no ingresen ya, está relacionado con la postura irlandesa ante el Pacto de Lisboa pero no es excluyente, responde más a procesos propios del Sistema respecto a la cantidad máxima de países miembros que contempla la Unión Europea. La dilatación de esta decisión si afectará a esos países en cuanto a la aprobación que dichas comunidades tengan respecto a ingresar a la Unión si el tiempo continúa demorándose. Es decir, la dilatación de su ingreso puede provocar un cambio de signo en aquellas poblaciones que finalmente terminen no estando a favor de la Unión” señaló Rubio García.

Asimismo, la autora señala que la postura de muchos Estados que luego del No Irlandés también se han abstenido, responde más a intereses propios que a compartir la postura de Irlanda

“Una vez que Irlanda dijo no, muchos otros Estado no firmaron el Pacto de Lisboa, pero esto no significan que son aliados de Irlanda o que comparten su misma postura. Lo que ha sucedido es que Estado como los del Este como Polonia o Checa que son fuertemente partidarios de los sistemas intergubernamentales han aprovechado la actual situación, pero para defender sus intereses, no porque comulguen con los Irlandeses. Lo mismo sucede con la postura de Gran Bretaña

Finalmente, Rubio García señala que Irlanda finalmente terminará rubricando el Tratado de Lisboa, luego de realizar las modificaciones para garantizar su posición ante los demás Estados ya que no es posición de la UE dejar fuera o hacer desaparecer a alguno de sus miembros.

“Una de las bondades que ha tenido la Unión es que siempre ha podido ser flexible y encontrar el equilibrio entre el enfoque general para solucionar determinados problemas y los intereses de los Estados Miembros” señaló Rubio García en exclusiva para Diario Exterior.



 

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